domingo, 10 de julio de 2016

Dios controla La Tempestad

 
Tempestad: Viento contrario, esto quiere decir un tiempo de prueba, considero a las pruebas un instrumento en las manos de Dios a través del cual forma nuestro carácter y personalidad , con el fin de poder participar de los privilegios que El estableció para nosotros, pero que tremendo cuando esas pruebas se vuelven como el fin de todo, sin embargo, déjeme decirle que de acuerdo a las bendiciones y propósitos de Dios asimismo serán los periodos de pruebas para nuestras vidas.
El Apóstol Pablo antes de comparecer ante el Cesar , tuvo que atravesar el mar en conjunto con otros presos mas y un numero de soldados los cuales estaban cuidándolos, en toda esta trayectoria de la navegación se levanto una tempestad , la cual parecía no tener fin.

Hechos 27:20. Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.

Quizás este sea el caso tuyo amado hermana o hermano, ni sol ni estrellas por muchos días , aparte de ello una tempestad y para terminar de completarla habían perdido la esperanza de salvarse , quizás en tu vida , hogar , matrimonio, en el área que sea ; la tempestad se ha levantado de modo que parece que es el fin de todo , ni una lucecita aparece ni de día y mucho menos de noche , y los problemas en vez de opacarse cada vez mas aumentan, y la esperanza cada vez mas va decayendo ; pero quiero decirte algo que en esa barca iba un siervo de Dios llamado Pablo y fue a través de el que Dios se manifestó, trayendo consuelo a la vida de cada uno de ellos.

Quizás no es mucho No ver el sol por uno o dos días, pero no ver ni una luz de respuesta por muchos días es tremendo , muchos de los que estaban allí habían perdido la esperanza de salvarse, pero Pablo nunca la perdió, ya que Dios es quien controla la tempestad y lo que un día comenzó un día va a terminar , por eso hermanos en la fe , por mas contrario que sea el viento , por mas difíciles que se pongan las cosas , por mas oscura que sea la noche y por mas que no haya luz en el día; Dios ha dicho de ti y de esto que estas viviendo No temas, es necesario que llegues a tu objetivo.

Son muchas las veces que Dios nos atraviesa por tempestades las cuales parecen y parecerán no tener fin ,y en muchas ocasiones si las pequeñas luces alumbraran , nos impedirían ver la Luz Verdadera que es Cristo Jesús y esa Luz nunca deja de alumbrar , lo glorioso de esto es que esa Luz no alumbra de afuera hacia adentro , sino mas bien de adentro hacia fuera, es allí donde entendemos que Dios esta en control y que la tempestad por mas cruda que sea , no va hacer mas de lo que Dios le ha dicho que haga.

Herman@, si estas viviendo esta situación en tu vida; y hasta ya estabas apunto de perder tu esperanza en Dios , en este momento te digo , levanta tu mirada al cielo porque la tempestad tiene fin , y el propósito es que llegues al objetivo que Dios te trazo , si en este momento anhelas recibir el oportuno socorro , la fuerza que viene de lo alto, repite esta oración conmigo. Padre Nuestro que estas en los cielos , en este momento declaro que tu estas en control de toda tempestad en mi vida , proclamo tu Señorío y creo en mi corazón que lo que comenzó un día ,pronto terminara en el Nombre Poderoso de Jesús recibo fuerzas de lo alto para continuar adelante , Amén.

viernes, 8 de julio de 2016

Fíjese por dónde va

 
Tú me has librado de la muerte, has enjugado mis lágrimas, no me has dejado tropezar. Por eso andaré siempre delante del Señor en esta tierra de los vivientes. Salmo 116:8-9
Hoy aquí, mañana ya no.

Esta es una expresión con la que muchos de nosotros concordamos. Es otra forma de decir que ‘nada en la vida dura para siempre’. Ciertamente, los habitantes de Bosnia-Herzegovina saben a qué me refiero. Es que las inundaciones que sufrieron habían desalojado a miles de personas de sus hogares, destruido las cosechas, desplazado puentes y minas.

Sí, escuchó bien, minas. Y no estoy hablando de las minas de donde se extrae carbón o metales o piedras preciosas. No. Estoy hablando de las minas de guerra, esas que, si uno pisa estallan, matándolo instantáneamente.

Al finalizar la guerra en 1995, se estimó que había más de 1 millón de minas enterradas por todo el país. Desde entonces, las autoridades han estado tratando de localizarlas y destruirlas, tarea muy difícil, especialmente cuando algunas de las 250.000 que todavía no han sido encontradas, continúan desapareciendo.

Boro Kosarc, líder de una las compañías de Bosnia que se encarga de esta tarea, dijo: “Una vez nos pidieron que limpiáramos un área cerca del río Sava, en el norte. Cuando llegamos allí, no encontrábamos 6.000 metros cuadrados (1.5 hectáreas). Una de las riberas del río había desaparecido, junto con las minas”.

Esas minas me recuerdan las tentaciones de Satanás.

Nosotros nos esforzamos para deshacernos de las tentaciones del diablo, porque como cristianos sabemos que son peligrosas, y hacemos todo lo posible por quitar esas ‘minas’ de nuestras vidas. Pero, lamentablemente, cuando comenzamos a sentirnos seguros de nosotros mismos, el diablo las mueve y las hace aparecer en otro lugar.

Es por ello que es importante recordar las palabras del Salmista: “Tú me has librado de la muerte, has enjugado mis lágrimas, no me has dejado tropezar. Por eso andaré siempre delante del Señor en esta tierra de los vivientes”.

El Salmista sabe que la victoria final sobre el pecado, la muerte, y el diablo, es nuestra en Jesucristo. A través del sacrificio de su vida, muerte, y gloriosa resurrección, Jesús liberó nuestras almas, enjugó nuestras lágrimas, y nos mantuvo vivos. Vivos en este mundo y en el venidero.

ORACIÓN: Señor Jesús, el mundo es un campo minado de peligros. Te doy gracias porque tú me proteges de ellos, y porque estás conmigo siempre, guiándome en mis caminos. En tu nombre. Amén.

miércoles, 6 de julio de 2016

Espera por Instrucción

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"Mostradme tus caminos, Señor;
Enséñame tus caminos.
Guíame en tu verdad, y enséñame;
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
 En ti he esperado todo el día "
(Salmo 25: 4-5)

Ayer hablé de un ejército a punto de entrar en la zona de un enemigo. Respondiendo a la pregunta sobre la causa de la demora: "A la espera de los suministros." La respuesta también podría haber sido: "A la espera de instrucciones," o "Esperando órdenes." Si el último envío no se ha recibido, con las últimas órdenes del comandante en jefe, el ejército no se atreve a moverse. Igualmente  así en la vida cristiana: tan profunda como la necesidad de esperar a que los suministros, es el  esperar  instrucciones.

Ver lo hermoso de esto que sale en el Salmo 25. El escritor conocía y amaba la ley de Dios en extremo, y meditó en aquel día y noche la ley. Pero sabía que esto no era suficiente. Él supo que para el entendimiento espiritual correcto de la verdad, y para la aplicación personal correcta de sus propias circunstancias, él necesitó una enseñanza divina directa

El salmo en todo momento ha sido un salmo muy peculiar, debido a su expresión reiterada del sentimiento de  necesidad  de la enseñanza divina, y de la confianza que como un niño el cual está ansioso de una enseñanza. Estudia el salmo hasta que su corazón se llene con  dos pensamientos: la necesidad absoluta y la certeza absoluta de la guía divina. Y con ellas el contexto que habla, "En ti he esperado todo el día." A la espera de orientación, a la espera de instrucciones, todo el día, es una parte bendita de esperar en Dios.

El Padre en el cielo está tan interesado en su hijo, y por lo tanto anhela llevar la  vida de este en cada paso de su voluntad y de su amor,  Él está dispuesto a mantener sus pasos totalmente y llevarlo en su propia mano. Él sabe tan bien que nosotros somos incapaces de hacer por nosotros mismos  lo que es  santo y celestial, excepto cuando Él trabaja en nosotros, esto significa que Él exige que volvamos a Sus mandamientos y así se convierten en  promesas de lo que Él hará, Por su parte Él nos estará mirando desde arriba y guiándonos todo el día. No sólo en las dificultades y los momentos de perplejidad especiales, pero en el curso normal de la vida cotidiana, podemos contar con él para que nos enseñe sus caminos, y mostrarnos su camino.

Y, qué nosotros necesita para recibir esta guía? Una cosa: estar a la espera de instrucciones, Esperar en Dios. "En ti he esperado todo el día." Queremos en nuestro tiempo de oración dar una clara expresión a nuestra necesidad, y nuestra fe en su ayuda. Queremos definitivamente a ser conscientes de nuestra ignorancia en cuanto a lo que puede ser la guerra de Dios, y la necesidad de la luz divina que brilla dentro de nosotros, si nuestro camino es ser como el sol, que brilla más y más hasta el día perfecto. Queremos esperar en silencio delante de Dios en  oración, hasta que la profundidad, la garantía de descanso nos llena: mansedumbre Será dada 'me guiará por sendas de justicia'.

'En ti he esperado todo el día. "La entrega especial a la guía divina en nuestras sesiones de oración debe cultivar y ser seguida por el hábito que mira hacia arriba, todo el día". Tan simple como uno que tiene ojos, que anda todo el día a la luz del sol, así de sencillo y agradable puede convertirse  un alma que practica  Esperar en Dios, que camina todo el día disfrutando de la luz de  Dios que le conduce. Lo que se necesita para ayudarnos a llevar una vida así es: es el conocimiento real y la fe de Dios como la única fuente de sabiduría y bondad, debemos estar siempre listos, y anhelantes de ser lo que Él desea de nosotros ¡sí! esto es lo que necesitamos. Si nosotros, a pesar de todas las cosas que pasamos vemos  a nuestro Dios en su amor, si en contra de  todo creemos en su misericordia, si sabemos esperar en su piedad, si le esperamos en nuestra vida para que trabaje en nosotros, entonces este esperar en Dios se convertiría en nuestra mayor alegría, lo natural y será la respuesta espontánea de nuestro corazón a su gran amor y gloria!

¡Oh Dios! enséñanos, por encima de todo, la bendita lección, que todo el día, y cada momento de el, tú estés alrededor y dentro de nosotros, realiza  tu obra de amor en nosotros que Cuando llegue el momento de nuestro encuentro contigo cara a cara y Tú nos preguntes “¿esperaste en mi hijo mío? Nuestra respuesta pueda ser “Solamente en Ti he esperado”. Enséñanos Señor a poder decir: "En ti he esperado todo el día."



"Alma mía, en Dios solamente reposa!"

martes, 5 de julio de 2016

Esperando Por Suministros



"El Señor sostiene a todos los que caen,
Y levanta a todos los oprimidos.
Los ojos de todos esperan en ti;
Y tú les das su comida a su tiempo "
Salmo 145: 14-15.

Salmo 104 es un salmo de la Creación, y las palabras, "Todos ellos esperan en ti," se utiliza con referencia a la creación animal. Aquí tenemos un Salmo del Reino, y "Los ojos de todos esperan en ti" aparece especialmente en relación a las necesidades de los santos de Dios, de todos los que están caídos y los que están abatidos. 

Lo que el universo y la creación animal hacen inconscientemente, la gente de Dios ha de hacer de forma inteligente y voluntariamente. El hombre es el ser intérprete de la naturaleza. Él debe querer  demostrar que no hay nada más noble o más dicha en el ejercicio de nuestra libre voluntad que usarla en esperar en Dios.

Si un ejército fue enviado a marchar a sobre un país enemigo, y se reciben noticias de que no está avanzando, la pregunta debe ser ¿Cuál es la causa de la demora?. La respuesta muy a menudo va a ser: "A la espera de los suministros." Todas las provisiones de víveres o ropa o municiones no han llegado; sin los cuales no se atreven a continuar. De la misma forma en la vida cristiana: día a día, a cada paso, necesitamos de nuestros suministros desde arriba. Y no hay nada  que sea tan necesario como el cultivar ese espíritu de dependencia de Dios y de confianza en él, es de vital importancia cultivar ese espíritu que se niega a seguir sin el suministro necesario de la gracia y la fuerza.

Si se hace la pregunta, si esto es algo diferente de lo que nosotros hacemos cuando nosotros oramos, la respuesta es, que puede haber mucha oración pero con muy poco esperar en Dios. En la oración a menudo nos ocupamos con nosotros mismos, con nuestras propias necesidades, y en nuestros propios esfuerzos en la presentación de los mismos. Pero cuando esperamos en Dios, el primer pensamiento es para el  Dios en quien esperamos. Entramos en Su presencia, y sentimos que necesitamos  estar tranquilos, para  Él, Dios, nos puede eclipsar con Él mismo, Su presencia empequeñece todo lo demás de nosotros. Dios desea revelarse a sí mismo, para llenarnos de Él mismo. Cuando esperamos en Dios le damos tiempo a que Él venga en sus propios términos, maneras, espacio entonces el viene con su poder divino a nosotros y podemos captarlo en toda su esencia. 

Entonces, está  el momento de la oración  que debemos cultivar para desarrollar este hábito de esperar. 

Antes de orar, debemos bordear el arco de Su presencia, estamos en silencio delante de Dios, simplemente debemos recordar y darnos cuenta de lo que Él es, de lo cerca que Él está, reconocer su voluntad de cómo él puede y quiere ayudar. Sólo enmudecemos delante de él, y permitimos que su Espíritu Santo despierte y avive en nuestra alma la disposición de la dependencia absoluta y de confianza igual como espera un niño. Esperar a Dios como un ser vivo, como el Dios vivo, que se da cuenta,  sólo deseamos que nos llene con Su salvación. Esperamos en Dios hasta que sabemos que lo hemos conocido; de allí en adelante la oración se convierte en algo diferente.

Al orar, puede existir intervalos de silencio, es la quietud reverente de alma, Dios se revela a nosotros y nosotros a Dios, Dios  puede tener algo o quiere  enseñarnos algo, o Él quiere trabajar en nosotros. El esperar en Él se convertirá en la parte más bendita de la oración y la bendición así obtenida será doblemente preciosa como la fruta,  tal comunión con el Santo es maravillosa, Dios ha ordenado que, en esa armonía con su naturaleza santa, y con la nuestra, esperar en Él  debe ser el honor que se le ofrece. Permitamos que Él venga  de una forma real a nuestro servicio; El recompensará en abundancia esta forma de invitación.


"Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo." Querida alma mía, convéncete que Dios provee en la naturaleza por las criaturas que Él ha hecho: ¿cuánto más hará para proporcionar en la gracia a aquellos que ha redimido?. Debemos aprender a decirnos en todas las necesidades, en cada fracaso, y cada aparente falta de gracia; “He esperado muy poco en Dios, si hubiera esperado  me habría dado a su debido tiempo todo lo que necesitaba. Repitamos una y otra vez "Alma mía, en Dios solamente reposa!"

El Señor ayuda a los caídos y levanta a los que están agobiados por sus cargas.
Los ojos de todos buscan en ti la esperanza; les das su alimento según la necesidad.
Salmo 145: 14-15.
 Nueva Traducción Viviente (NTV)
  

lunes, 4 de julio de 2016

El Lugar De La Criatura

Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo. Tú les das, ellos recogen; abres tu mano, se sacian de bienes.  Salmo 104: 27-28

Este Salmo, es una  alabanza al Creador, ha estado hablando de las aves y las bestias de la selva; de los jóvenes leones, y el hombre que va a su labor; del gran mar, de las cosas que se arrastran, bestias innumerables, tanto pequeñas como grandes. Y se resume todo en la relación de toda la creación a su Creador, y su dependencia continua y universal sobre él en una sola palabra: "Todos ellos esperan en ti." Fue la obra de Dios Tanto como para crear, como  su trabajo para mantener. La criatura no podía crearse a sí misma, cuando lo hizo quedó  sin el sostenimiento pues no puede  por sí misma mantenerse, el hombre depende de la naturaleza, la naturaleza depende de Dios, el hombre depende de la tierra, la tierra depende de Dios, el hombre depende del universo, el universo depende de Dios. Toda la creación está gobernada por la ley inalterable de esperar en Dios!
La palabra es la  expresión de que, y por medio de ella  la criatura fue traída a la existencia, es el fundamento de su constitución. El único objeto para el que Dios le dio vida a las criaturas fue que en ellos Él podría demostrar y mostrar Su sabiduría, poder y bondad, él podía verter en su ser a cada momento de su vida  la felicidad, de acuerdo con su capacidad, la riquezas de su bondad y el poder. Y así como este es el lugar y la naturaleza de Dios, para ser incesantemente el proveedor y a la vez satisfacer todas las necesidades de la criatura, por lo que el mismo lugar y la naturaleza de la criatura es nada más que una habitación  llamada  esperar en Dios y recibir de Él lo que Él solo puede dar, lo que se deleita en dar.
Al encontramos frente a este pequeño libro podemos aprender lo que es espera en Dios y esto  debe ser para el creyente,  practica y experiencia de su bendición, es importante que comencemos desde el principio, a ver la profunda y razonable   llamada a esperar. Entendamos cómo  hay una orden que no es arbitraria. Veamos que  se hace necesaria por nuestro pecado e impotencia.  Simplemente porque es  verdaderamente nuestra restauración a nuestro destino original y nuestra más alta nobleza, a nuestro verdadero lugar y gloria como criaturas dependientes felizmente en el Dios Todo Glorioso.
Si  nuestros ojos se abren a esta preciosa verdad, toda la Naturaleza se convertirá en  predicadora, que nos recuerda la relación  fundada en la creación pero  ahora  sustentada en la gracia. A medida que leemos este Salmo, aprendemos a considerar a toda la vida en la naturaleza como continuamente sostenida por el mismo Dios, Esperar en Dios debe ser la necesidad misma de nuestro ser. Al pensar en los jóvenes leones y los cuervos clamnando a Dios,  las aves y los peces y cada insecto que espera en él, hasta que les de su comida a su tiempo, veremos que es la propia naturaleza y  gloria de Dios,  Él es un Dios que es  esperado. Cada pensamiento de lo que es la naturaleza, y lo que es Dios, da un nuevo vigor a la llamada: "Espera en Dios solamente"
"Todos ellos esperan en ti, para que le puedas dar." Dios es el que da todo: es esta la fe que está  profundamente en nuestros corazones. Sin embargo hay que entender plenamente todo lo que está implícito en nuestra espera en Dios, pero  antes tendremos que ser capaces de cultivar el hábito, para dejar que la verdad de “esperar en Dios” entre en nuestras almas. Esperar en Dios es la dependencia incesante de  todo sobre él, es, en el cielo y la tierra, la única religión verdadera, la expresión de una verdad inalterable y que todo lo abarca  la verdadera relación con él,  el siempre bendito Dios  en el que vivimos, andamos y nos movemos.
Hagamos de esto nuestro propósito a la vez que sea la característica de nuestra vida y el culto, una humilde, sincera  y espera continua a Dios. Podemos estar seguros de que el que nos hizo para sí mismo, él mismo podría darnos, suplirnos y sostenernos y  nunca nos va a defraudar. Esperando en Él hemos de encontrar el descanso, la alegría, la fuerza y la salida a cada necesidad.
"Alma mía, en Dios solamente reposa!"

sábado, 2 de julio de 2016

El Fundamento de la Vida



He esperado tu salvación, Señor! (Génesis 49:18).

En medio de sus profecías en relación con el futuro de sus hijos, no es fácil decir exactamente en qué sentido Jacob usó estas palabras. Pero ellas ciertamente demuestran que tanto para él como para sus hijos su expectativa era sólo Dios. Fue en  la salvación de Dios que él esperó; una salvación que Dios había prometido y que el mismo Dios por sí solo podría hacer funcionar. Él se conocía a sí mismo y a sus hijos y sabía que era estar bajo la acusación de Dios. Jehová el Dios eterno mostraría en ellos lo que su poder salvador es y hace. Las palabras apuntan hacia adelante, a la maravillosa historia de la redención que todavía no está terminada, y apunta para el futuro glorioso en la eternidad a dónde se dirige. Ellos nos sugieren que  no hay salvación sino la salvación de Dios, y nos enseñan a cómo esperar en Dios para que, ya sea por nuestra experiencia personal, o en círculos más amplios, sea nuestro primer deber, nuestra verdadera felicidad, esperar en Dios.

Hoy en medio de tanta desesperación, de tanto afán, de tanta urgencia, de querer obtener las cosas inmediatamente, del estrés, de la ansiedad, de perseguir las cosas por el fin y medio que sea posible, es necesario que volvamos a las bases de nuestra fe y los fundamentos que Dios nos da, uno de esos fundamentos está en esperar en Él.

Pensemos en nosotros mismos, y la salvación que Dios inconcebiblemente glorioso ha de realizar en nosotros en Cristo, y ahora Dios está proponiéndose  elaborar y perfeccionar en nosotros por el Espíritu esa salvación. Meditemos un poco hasta que nos demos cuenta de que cada participación de esta gran salvación, de instante en instante, debe ser obra de Dios mismo. Dios no puede separarse de su gracia, o separarse de su  bondad, o de su fuerza, como una cosa externa que Él nos da, como Él da las gotas de lluvia desde el cielo. No, el no puede separarse de la gracia, ni nos separa a nosotros de sus favores; Lo único que Dios puede hacer por su naturaleza de bondad y amor es dar esa gracia, y sólo podemos disfrutar de ella, en la forma como él mismo la trabaja directamente y sin cesar. Y la única razón por la que no funciona más eficazmente y de forma continua, es que nosotros no lo permitimos. Nosotros podemos impedírselo, ya sea por nuestra indiferencia o por nuestro propio esfuerzo, por lo que no puede hacer lo que  haría si se lo permitiésemos. Lo que Dios nos pide, en el camino de la entrega, y la obediencia, y el deseo, y la confianza, es todo lo comprendido en esta sola palabra: esperar en El.
Estar a la espera de su salvación. Combina el sentido profundo de toda nuestra impotencia de nosotros mismos para trabajar lo que es divinamente bueno, y nuestra confianza perfecta para que nuestro Dios trabaje todo en su poder divino.

Una vez más, digo, meditemos en la gloria divina de la salvación que según los propósitos de Dios  se resuelve en nosotros, hasta que sepamos las verdades que implica. Nuestro corazón es el escenario de una operación divina más maravilloso que la Creación. Podemos hacer poco hacia el trabajo como en la creación del mundo, aún en el querer, Dios obra en nosotros el querer como el hacer. Sólo lo que Dios nos pide es ceder, al consentimiento, a esperar en Él, y Él lo hará todo.
 
Meditemos y mantengamos esta posición, hasta que veamos cómo se realiza todo correctamente por medio de Dios que puede hacer todo, hasta que nuestra alma y juicio de él mismo se hunden en una profunda humildad para decir: "He esperado tu salvación, Señor." Entonces allí será bendita las bases profundas de toda nuestra oración cuyo  trabajo será: "En verdad mi alma espera en Dios."

La aplicación de esta verdad a círculos más amplios, a los que trabajan o interceder, en la Iglesia de Cristo, o en todo el mundo, no es difícil. No puede haber ninguna buena obra, sin el trabajo de Dios; y para que Dios trabaje hay que  esperar en Dios, allí se  tiene el corazón lleno de fe para el trabajo, y se tiene   fe para orar para que baje su gran poder, y esa es nuestra única sabiduría. Oro para que  los ojos de nuestro corazón se abran para ver a Dios obrando en nosotros mismos y en los demás, y para ver cuán bendito es adorar y simplemente esperar a que su salvación actué en nuestras vidas!

Nuestra oración privada y pública son nuestras expresiones que guían  nuestra relación con Dios: es en ellas principalmente que nuestra espera en Dios debe ejercerse. Si nuestra espera comienza por calmar las actividades de la naturaleza y ha de seguir siendo así delante de Dios; si esa oración se inclina y trata de ver a Dios en Su operación universal y poderosa, capaz por sí solo y siempre listo para trabajar todo para bien; si nuestra oración se rinde a Él en la seguridad de que Él está trabajando y trabajará en nosotros; si nosotros nos  mantenemos en el lugar de la humildad y la quietud, y si nos entregamos por completo hasta que el Espíritu de Dios  acelere por medio de la fe lo que Él va a perfeccionar en su obra: entonces esto será, la fuerza y ​​la alegría del alma. La vida se convertirá en un grito profundo de bendición: "He esperado tu salvación, Señor."

"Alma mía, en Dios solamente reposa!"

-Esperando De Dios

viernes, 1 de julio de 2016

Sólo En Dios Descansa Mi Alma

Sólo en Dios descansa mi alma, es el único que me puede rescatar. (Salmos 62:1)


 La Salvación sólo viene de Dios. El Salmista recoge su sentir, al expresar que sólo en Dios él esperará. 

Esperar en Dios no es fácil para ninguno de nosotros hoy en día cuando estamos acostumbrados a obtener las cosas inmediatamente, de una forma automatica y sin un esfuerzo, dirección o ayuda. Pero en el camino del Señor es absolutamente necesario esperar en Dios, para poder realizar el trabajo que él nos encomendó es primordial esperar en Él.

Todas los contratiempos, errores  y dificultades que se nos presentan en el camino tienen una causa y esa causa es esperar incorrectamente e impacientemente en Dios, no tenemos un conocimiento correcto de lo que es esperar en Dios y si lo prácticamos lo hacemos de una forma equivocada. Todos los hijos de Dios necesitan mostrar la verdadera grandeza de Dios, la crecaión espera la manifestación de los hijos de Dios, ese es el verdadero lugar que nos corresponde, en la creación como en la misma redención, ese lugar depende ínicamente de nuestra dependencia continua en Dios.

Esperar en Dios es el secreto de los grandes hombres de Dios, el hombre fue creado como recipiente de la naturaleza divina, así podría demostrar su poder y su bondad. El hombre en si mismo no es la fuente de vida, o de fuerza, ni de felicidad. El hombre sólo vive por vivir, pero cuando encuentra a Cristo empieza a disfrutar de vida en abundancia.

El hombre no fue hecho para ser independiente o dependiente en si mismo, sino dependiente de un Dios de riquezas infinitas y amor infinito, fue diseñado para recibir a cada momento la plenitud de Dios, obedecer a Dios era la bendición del hombre antes de su caida.

Pero Dios hizo la obra de la redención. Sólo Dios es que hace la obra con Su poder y misericordia. Aún para el hombre regenerado no existen las suficientes fuerzas propias, por eso esperar en Dios es tan indispensable para él como el mismo aíre que respira.

La pobreza de los cristianos hoy en día proviene del no conocer esta relación con Dios, esto los mantiene impotentes, inactivos, pobres, sin fuerzas. uando un creyente comienza a ver esta relación de dependencia y da su consentimiento a Dios para someterse a Él, entonces cada momento en la vida del creyente se convierte en esperanza, triunfo y dicha.

 En ese esperar en Dios aprendemos de Dios, aprendemos del amor, recibimos su impartición como hijos suyos, entendemos que Dios no se cansa de mantenernos, de darnos vida y fuerza, porque comprendemos que somos sus hijos, como niños esperando recibir de Él.

"En verdad mi alma espera en Dios; de él viene mi salvación." Esperamos en Dios para la salvación. Luego comprendemos de que la salvación es sólo para llevarnos a Dios, pero perseguir la salvación nos enseñan a esperar en él. Dios nos enseña que dos bendiciones, esperar en Él y La Salvación por medio de Él.


Que Dios nos haga entender acerca de la gran bendición de  espera en Él.Hoy le hablo a mi alma y le digo "Alma mía, en Dios solamente reposa!"