"Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?" (Mateo 14:31).
Este pasaje nos muestra un momento de crisis donde Pedro, tras intentar caminar sobre las aguas, comienza a hundirse al permitir que el miedo y la duda nublen su visión. Sin embargo, la respuesta del Señor no es de rechazo, sino de una intervención inmediata y amorosa.
- Una mano siempre extendida: A diferencia de la justicia humana que a veces se apresura a condenar, la vara de la misericordia de Dios está siempre extendida en Su mano. Jesús no esperó a que Pedro fuera perfecto o tuviera una fe inamovible para actuar; Él extendió Su mano en el momento exacto de la necesidad, demostrando que Su poder está disponible para rescatarnos de cualquier tempestad.
- Poder para sanar y reparar: El carácter de Dios se revela como Yahweh-Rafa, "El Señor que sana". Esta sanidad no se limita a lo físico, sino que Su mano se extiende para reparar y arreglar nuestra alma hasta que quede sana y entera. Él actúa como un médico espiritual que nos visita diariamente para restaurar cualquier área dañada por el pecado o el dolor.
- Restauración de la comunión: El propósito de esa mano extendida es la restauración de nuestra comunión con el Padre. Aunque nuestras dudas o caídas puedan interrumpir nuestra armonía con Dios, Su mano nos sostiene para que no perezcamos, asegurando que nada ni nadie pueda arrebatarnos de Su cuidado protector. Su mano es el instrumento de una gracia que nos levanta cuando hemos llegado al final de nuestros propios recursos.
Aplicación
- Reconoce el límite de tus fuerzas: Cuando sientas que te hundes bajo el peso del estrés o los problemas, deja de intentar salvarte confiando solo en tu propia inteligencia. Aplica este tema hoy rindiendo tu voluntad y reconociendo que necesitas que la mano de Jesús tome el control total de tu situación; Él es el apoyo y socorro todo suficiente.
- Busca la restauración inmediata: Si has fallado o dudado, no te escondas de Dios. La vía de la restauración está abierta a través de la confesión sincera. Permite que Su mano te limpie y te devuelva el gozo y la paz, confiando en que Él anhela la obra de Sus manos y no te desechará a pesar de tus debilidades.
Reflexiona
- ¿En qué área de tu vida hoy sientes que te estás "hundiendo" y necesitas clamar por esa mano extendida que Jesús ya tiene preparada para ti?.
- ¿Estás viendo la mano de Dios como una amenaza de juicio o como el refugio y escudo que se extiende sobre tu cabeza para rescatarte del enemigo y de tus propias dudas?.
La Oración De Hoy
Amado Padre Celestial, hoy me acerco a Ti reconociendo que, al igual que Pedro, muchas veces he permitido que las tormentas de la vida me quiten la paz y me hagan dudar de Tu presencia. Te doy gracias, Señor Jesús, porque Tu mano de misericordia siempre está extendida hacia mí, lista para asirme con fuerza cuando mis pies flaquean.
Te pido que Tu mano poderosa sane hoy las heridas de mi alma y restaure mi comunión contigo. Espíritu Santo, enséñame a no confiar en mis limitadas fuerzas, sino a descansar en la seguridad de que nada podrá separarme del amor de mi Salvador. Gracias por ser mi pronto auxilio y por levantarme con amor, incluso cuando mi fe es pequeña. Amén. 🙏🕊️






