jueves, 5 de febrero de 2026

Nuevas Oportunidades: La Fidelidad que no Falla 🌅✨


 

"El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!" (Lamentaciones 3:22-23).

Este pasaje es uno de los recordatorios más profundos sobre el carácter de Dios. En medio de cualquier circunstancia, estas palabras nos ofrecen tres verdades fundamentales para sostener nuestra fe:

  1. Un Amor Inagotable: La esencia misma de Dios es el amor; no es algo que Él simplemente hace, sino que es quien Él es. Su amor es incondicional y desinteresado, buscando siempre nuestro mayor bien. Al decir que "nunca se acaba", se nos asegura que este amor no tiene fluctuaciones ni final.
  2. Misericordias que nos Protegen: Por su misericordia, Dios elige librarnos de las consecuencias totales de nuestras decisiones equivocadas. El hecho de que no hayamos sido consumidos por nuestras faltas es una prueba directa de que Su compasión es activa y benevolente.
  3. Un Dios Estable y Confiable: La fidelidad de Dios significa que Él es inmutable; Su carácter, Su naturaleza y Sus promesas no cambian con el tiempo. Él es el mismo ayer, hoy y siempre, lo que lo convierte en un anclaje seguro en un mundo lleno de incertidumbre.
  4. El Regalo de un Nuevo Amanecer: Cada mañana representa una nueva oportunidad enviada por Dios para "ponernos en marcha" y edificar nuestra confianza en Él. Así como el sol brilla incluso detrás de las nubes, el amor de Dios ilumina nuestros caminos más oscuros, recordándonos que cada día trae consigo una provisión fresca de Su gracia.

Aplicación

  1. Entrega tu mañana como una ofrenda: Haz de la oración la "llave" que abre tu día. En lugar de comenzar con las preocupaciones del cuerpo o los afanes de la vida, dedica los primeros momentos a conversar con Dios, organizando tus pensamientos y peticiones ante Su altar antes de salir al mundo.
  2. Transfiere tu confianza de lo temporal a lo eterno: No bases tu seguridad en tu propia inteligencia o en circunstancias que cambian. Ante las malas noticias o las crisis, toma la decisión de fijar tu corazón en la bondad y soberanía de Dios, confiando en que Él no permitirá nada en tu vida que no pueda usar para tu bien eterno.

Reflexiona

  1. ¿Estás permitiendo que  los problemas de ayer te impidan ver que el sol del amor de Dios sigue brillando hoy con la misma intensidad?.
  2. Al saber que la fidelidad de Dios es grande y Sus promesas son infalibles, ¿qué preocupación específica sobre el futuro necesitas entregarle hoy mismo para poder descansar en Su paz?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco ante Ti con  gratitud,  reconozco que Tu presencia me rodea y que nunca estoy solo. Te doy gracias porque, a pesar de mis debilidades y errores, Tu gran amor nunca se acaba y Tu misericordia me ha sostenido hasta este momento.

Señor Jesús, confieso que a veces me inquieto por los afanes de la vida, pero hoy decido depositar toda mi confianza en Tu fidelidad, que es más firme que las montañas. Espíritu Santo, despierta mi oído cada mañana para escuchar Tu voz y guíame a vivir en armonía con Tu voluntad perfecta. Gracias por renovar mis fuerzas y por la seguridad de que nada podrá separarme de Tu amor infinito. Amén. 🙏🕊️

martes, 3 de febrero de 2026

Mirar con Ojos de Gracia: Más Allá del Juicio

 


"Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?" (Mateo 14:31).

"Porque con el juicio con que juzguen serán juzgados, y con la medida con que midan se les medirá." (Mateo 7:2).

Explicaciones Claras

En el relato de Mateo 14, vemos a Pedro hundiéndose en el mar tras permitir que el temor venciera su fe. Lo asombroso no es solo el milagro, sino la reacción inmediata de Jesús: antes de corregirlo verbalmente, Él extendió Su mano para asirlo y rescatarlo. Esta acción nos enseña que el corazón de Dios siempre busca ayudar, sanar y restaurar antes que condenar.

Por otro lado, Mateo 7:2 nos advierte sobre una tendencia humana peligrosa: el espíritu crítico. A menudo, nos apresuramos a juzgar o señalar los fallos de los demás (su "poca fe" o sus errores) como una forma de exaltarnos a nosotros mismos o sentirnos "mejores" creyentes. Sin embargo, la Escritura es clara al decir que Dios es el único Juez justo que conoce las motivaciones ocultas del corazón.

Cuando emitimos juicios apresurados, olvidamos que nosotros también somos seres finitos y pecadores que dependen totalmente de la misericordia divina. El "moralista" que juzga a otros se condena a sí mismo, pues suele practicar las mismas cosas que critica en secreto. El objetivo de nuestra relación con los demás no debe ser determinar quién tiene la razón, sino cuánto amor y compasión reflejamos, tal como Cristo lo hizo con Pedro en medio de su duda.

Aplicación

  1. Cambia el señalamiento por el servicio: Cuando veas a un hermano tropezar o atravesar una crisis de fe, no te apresures a dar un diagnóstico de su espiritualidad. En lugar de eso, extiende tu mano para ayudarlo en su necesidad práctica o emocional, recordando que la verdadera religión se mueve desde el corazón hacia acciones de bondad y empatía.
  2. Examina tu propia "medida" antes de hablar: Antes de criticar a alguien, haz una pausa y evalúa tu propia vida frente a la Palabra de Dios. Decide conscientemente no devolver mal por mal ni participar en conversaciones que destruyan la reputación del prójimo, reconociendo que el criticismo es a menudo un síntoma de que nuestra propia comunión con el Espíritu Santo está interrumpida.

Reflexiona

  1. Si hoy te encontraras en una situación de fracaso, ¿preferirías encontrar a alguien que te recite tus errores o a alguien que, como Jesús, extienda su mano para levantarte?.
  2. ¿Existen personas en tu entorno a las que has juzgado duramente con una "medida" que no te gustaría que Dios aplicara contigo en el día del tribunal?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco ante Ti reconociendo que muchas veces he sido rápido para juzgar y lento para mostrar misericordia. Te pido perdón por las veces que he usado mis palabras para señalar los fallos de mis hermanos en lugar de extender una mano que restaure 🕊️.

Señor Jesús, gracias por Tu paciencia infinita; gracias porque, cuando mi fe flaquea y comienzo a hundirme, Tu mano siempre está lista para asirme con amor y no para desecharme. Espíritu Santo, limpia mi corazón de todo orgullo y espíritu crítico. Ayúdame a ver a las personas a través de Tus ojos de gracia, recordando que todos somos barro en Tus manos y que solo Tu justicia es perfecta. Enséñame a caminar en humildad, buscando siempre lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación de Tu cuerpo. Amén. 🙏✨

jueves, 29 de enero de 2026

La Mano que nos Rescata: Ayuda, Sanidad y Restauración 🤝



"Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?" (Mateo 14:31).

Este pasaje nos muestra un momento de crisis donde Pedro, tras intentar caminar sobre las aguas, comienza a hundirse al permitir que el miedo y la duda nublen su visión. Sin embargo, la respuesta del Señor no es de rechazo, sino de una intervención inmediata y amorosa.

  1. Una mano siempre extendida: A diferencia de la justicia humana que a veces se apresura a condenar, la vara de la misericordia de Dios está siempre extendida en Su mano. Jesús no esperó a que Pedro fuera perfecto o tuviera una fe inamovible para actuar; Él extendió Su mano en el momento exacto de la necesidad, demostrando que Su poder está disponible para rescatarnos de cualquier tempestad.
  2. Poder para sanar y reparar: El carácter de Dios se revela como Yahweh-Rafa, "El Señor que sana". Esta sanidad no se limita a lo físico, sino que Su mano se extiende para reparar y arreglar nuestra alma hasta que quede sana y entera. Él actúa como un médico espiritual que nos visita diariamente para restaurar cualquier área dañada por el pecado o el dolor.
  3. Restauración de la comunión: El propósito de esa mano extendida es la restauración de nuestra comunión con el Padre. Aunque nuestras dudas o caídas puedan interrumpir nuestra armonía con Dios, Su mano nos sostiene para que no perezcamos, asegurando que nada ni nadie pueda arrebatarnos de Su cuidado protector. Su mano es el instrumento de una gracia que nos levanta cuando hemos llegado al final de nuestros propios recursos.

Aplicación

  1. Reconoce el límite de tus fuerzas: Cuando sientas que te hundes bajo el peso del estrés o los problemas, deja de intentar salvarte confiando solo en tu propia inteligencia. Aplica este tema hoy rindiendo tu voluntad y reconociendo que necesitas que la mano de Jesús tome el control total de tu situación; Él es el apoyo y socorro todo suficiente.
  2. Busca la restauración inmediata: Si has fallado o dudado, no te escondas de Dios. La vía de la restauración está abierta a través de la confesión sincera. Permite que Su mano te limpie y te devuelva el gozo y la paz, confiando en que Él anhela la obra de Sus manos y no te desechará a pesar de tus debilidades.

Reflexiona

  1. ¿En qué área de tu vida hoy sientes que te estás "hundiendo" y necesitas clamar por esa mano extendida que Jesús ya tiene preparada para ti?.
  2. ¿Estás viendo la mano de Dios como una amenaza de juicio o como el refugio y escudo que se extiende sobre tu cabeza para rescatarte del enemigo y de tus propias dudas?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco a Ti reconociendo que, al igual que Pedro, muchas veces he permitido que las tormentas de la vida me quiten la paz y me hagan dudar de Tu presencia. Te doy gracias, Señor Jesús, porque Tu mano de misericordia siempre está extendida hacia mí, lista para asirme con fuerza cuando mis pies flaquean.

Te pido que Tu mano poderosa sane hoy las heridas de mi alma y restaure mi comunión contigo. Espíritu Santo, enséñame a no confiar en mis limitadas fuerzas, sino a descansar en la seguridad de que nada podrá separarme del amor de mi Salvador. Gracias por ser mi pronto auxilio y por levantarme con amor, incluso cuando mi fe es pequeña. Amén. 🙏🕊️

miércoles, 28 de enero de 2026

El Dios que nos busca para restaurarnos 🌿✨

"Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come." (Lucas 15:2).

Este pasaje nos muestra un contraste profundo entre la religión de reglas y el corazón de Dios. Mientras que los líderes religiosos de la época criticaban a Jesús por Su cercanía con personas de "mala reputación", el Señor estaba revelando la esencia misma de Su misión: buscar y salvar lo que se había perdido.

  1. La iniciativa de un amor que busca: A diferencia de los estándares humanos, Dios no espera a que seamos "perfectos" para acercarse. Las parábolas de este capítulo, como la de la oveja perdida o la moneda, resaltan que es el Dueño quien toma la iniciativa de buscar diligentemente aquello que se ha extraviado. Jesús no se alejó de nuestra condición caída, sino que entró en contacto con nuestro sufrimiento y miseria para restaurarnos desde adentro.
  2. Un intercambio de justicia: Cuando los fariseos murmuraban, no entendían que Jesús estaba allí para ofrecer un intercambio asombroso. Él, que no conoció pecado, se hizo pecado por nosotros para que nosotros pudiéramos ser declarados justos delante del Padre. "Recibir a los pecadores" no significaba aprobar el mal, sino ofrecer la justificación, un acto judicial donde Dios nos declara libres de culpa como si nunca hubiéramos pecado, basándose en la obra de Cristo en la cruz.
  3. La mesa de la comunión: Comer con alguien en la cultura bíblica era un símbolo de amistad e intimidad. Al sentarse a la mesa con los caídos, Jesús mostraba que el plan de restauración de Dios no solo quita la pena del pecado, sino que restaura la relación rota y nos devuelve a la familia de Dios. Él es el Dios que observa y espera nuestro regreso para darnos la bienvenida a casa con misericordia sin medida.

Aplicación

  1. Corre hacia Dios, no te escondas de Él: Si hoy sientes el peso de tus errores o crees que has caído demasiado bajo, recuerda que tu Padre celestial es amoroso y está esperando tu regreso. La vía de restauración está abierta a través de la confesión sincera; al reconocer tus faltas, Su fidelidad restaura inmediatamente tu comunión con Él.
  2. Cambia la murmuración por compasión: No permitas que el prejuicio te convierta en alguien "sordo" a las necesidades de los demás. Así como Cristo te recibió siendo aún pecador, busca hoy mostrar esa misma gracia y empatía hacia aquellos que el mundo condena, convirtiéndote en un embajador de Su mensaje de reconciliación.

Reflexiona

  1. ¿Estás intentando presentarte ante Dios con una "máscara" de bondad propia, o te has humillado lo suficiente para aceptar que necesitas ser rescatado y restaurado por Su gracia gratuita?.
  2. Al observar a las personas que te rodean y que parecen estar lejos de Dios, ¿tu reacción natural es la crítica (como la de los fariseos) o sientes la compasión divina que busca activamente el bienestar de los perdidos?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco a Ti  conmovido al ver cómo Jesús no me rechazó en mi peor momento. Te doy gracias porque, cuando yo estaba perdido y sin fuerzas, Tú tomaste la iniciativa de buscarme y ofrecerme un lugar en Tu mesa. Confieso que muchas veces he intentado ocultar mis caídas, pero hoy decido correr hacia Tus brazos de misericordia, confiando en que en Cristo soy perdonado y restaurado por completo.

Señor Jesús, gracias por ser mi Sustituto y por cargar con mi culpa para regalarme Tu justicia. Espíritu Santo, te ruego que quites de mí toda actitud prejuiciosa y me des un corazón sensible para amar a los que sufren, tal como Tú me amaste. Ayúdame a vivir hoy como un testimonio vivo de Tu gracia transformadora. Amén. 🙏🕊️

lunes, 26 de enero de 2026

Encontrando a Dios en la "Marea Baja" del Alma 🌊🙏



"Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová." (Jonás 2:7).

Este versículo, nacido desde lo profundo del vientre de un pez, nos muestra a un Jonás que ha llegado al límite de sus fuerzas humanas. Para entender esta verdad, podemos considerar lo siguiente:

  1. El momento de la "Marea Baja": A veces sentimos que nuestra vitalidad espiritual se retira lentamente hasta que nos encontramos en un punto de desesperación y angustia, donde el barco de nuestra fe parece haber encallado. No es anormal que, como creyentes, nos sintamos agobiados por el peso de las circunstancias, el estrés o los fracasos que parecen absorbernos la vida.
  2. La fragilidad de la memoria: Por naturaleza, nuestra memoria puede ser traicionera; tiende a atesorar los problemas del pasado y olvidar los tesoros de la fidelidad de Dios. Sin embargo, en el momento del desfallecimiento, recordar a Dios no es un simple ejercicio mental, sino un acto de fe que nos ancla en Su naturaleza eterna y en Su poder redentor.
  3. Dios como nuestra porción eterna: Aunque nuestra carne y nuestro corazón desfallezcan, la Escritura nos asegura que Dios es la fortaleza de nuestro corazón y nuestra porción para siempre. El Dios de la esperanza no es superficial ni pasajero; Él es fiel todo el tiempo y nos preserva por Su poder soberano, incluso cuando nosotros no podemos sostenernos a nosotros mismos.

Aplicación

  1. Entrena tu memoria espiritual: No dejes que las "nubes negras" de la crisis actual borren el historial de la bondad de Dios en tu vida. Hoy, dedica un momento para anotar o meditar intencionalmente en las obras que el Señor ha hecho por ti en el pasado, usando esos recuerdos como "acero de refuerzo" para tu fe debilitada.
  2. Rinde tu voluntad en la crisis: A menudo, Dios utiliza los momentos de agotamiento para llevarnos a una encrucijada donde debemos decidir si seguiremos confiando en nuestra propia inteligencia o si rendiremos nuestra voluntad a Jesús de manera absoluta. Aplica este tema hoy soltando el control de esa situación que te agobia y permitiendo que Él sea tu refugio y sustento.

Reflexiona

  1. ¿Estás permitiendo que el ruido de tus problemas actuales sea más fuerte que el recuerdo de las promesas infalibles de Dios?.
  2. Si te encuentras hoy en un punto de "marea baja", ¿estás acudiendo a Dios con un clamor sincero, confiando en que Él puede cambiar tu lamento en danza a Su debido tiempo?.

La Oración De Hoy  

Amado Padre Celestial, hoy me acerco a Ti reconociendo que mi alma se siente cansada y, a veces, parece desfallecer bajo el peso de las preocupaciones diarias. Te pido perdón por las veces que he confiado más en mi propia prudencia que en Tu soberanía.

Señor Jesús, hoy decido acordarme de Ti; recuerdo que Tú eres mi Salvador, mi fortaleza y mi esperanza inmutable. Aunque me sienta sin fuerzas, Te doy gracias porque Tu diestra victoriosa me sostiene y porque Tu gracia es suficiente para mi debilidad.

Espíritu Santo, trae a mi memoria Tus maravillas y ayúdame a descansar en la seguridad de que nada puede separarme de Tu amor. Rindo mi voluntad ante Ti en esta encrucijada, confiando en que Tú restaurarás mi alma y me guiarás por sendas de paz. Amén. 🙏🕊️

domingo, 25 de enero de 2026

La Promesa del Padre: Esperando Su Poder 🕊️✨


 

"Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: No se alejen de Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre, de la cual les he hablado: Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo." (Hechos 1:4-5).

Este pasaje captura un momento de transición crucial para la Iglesia. Jesús, antes de ascender, da una orden que parece contradictoria a la urgencia de la misión: esperar. De estas palabras, podemos extraer verdades vitales para nuestra vida hoy:

  1. La necesidad de esperar el tiempo de Dios: Jesús instruyó a Sus discípulos a no moverse hasta recibir "la promesa del Padre". A menudo, en nuestra vida cristiana, intentamos emprender grandes tareas con nuestro propio impulso, pero se nos enseña que el tiempo de espera es fundamental para aprender el significado del servicio y la santificación. No debemos adelantarnos antes de que Dios dé Sus instrucciones, pues si tenemos dudas, es una señal de que debemos esperar a que Él se mueva sin causar frustraciones innecesarias.
  2. Un bautismo de transformación interna: El Señor contrasta el bautismo de Juan (con agua), que era un símbolo externo de arrepentimiento, con el bautismo del Espíritu Santo. Este último no es un simple ritual, sino el acto divino de unir a los creyentes en un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo, iniciando una transformación interna que nos identifica con Su muerte y resurrección. Es el momento en que el Espíritu pasa de estar "con" nosotros a habitar "en" nosotros de forma permanente.
  3. Poder para la misión, no por esfuerzo humano: La clave del éxito de los discípulos no radicaba en sus habilidades naturales, sino en ser investidos con poder de lo alto. Este bautismo nos capacita para ser testigos valientes y efectivos en todo lugar. Cuando llegamos al final de nuestros propios recursos, es cuando podemos experimentar la plenitud del Espíritu, permitiendo que sea Jesucristo quien dirija el curso de nuestra vida como una inundación de gracia.

Aplicación

  1. Transfiere el control de tu agenda a Dios: Antes de tomar decisiones importantes o iniciar un nuevo proyecto, dedica tiempo a esperar en oración. Evita ser "sabio en tu propia opinión" y busca la guía del Espíritu Santo, reconociendo que solo Él es capaz de revelarte el plan perfecto que Dios ha diseñado para ti.
  2. Busca la plenitud diaria para servir: No intentes testificar o vivir rectamente bajo tu propia energía carnal, la cual "no vale para nada". Aplica este tema pidiendo cada mañana ser lleno del Espíritu Santo, confiando en que Él te dará las palabras apropiadas y el valor necesario para reflejar el amor de Cristo a quienes te rodean.

Reflexiona

  1. ¿Estás intentando dirigir tus pasos confiando solo en tu propia inteligencia, o estás dispuesto a permanecer en tu lugar de espera hasta que Dios te dé el poder y la instrucción clara para avanzar?.
  2. Al considerar que el Espíritu Santo ahora habita en ti como un sello de propiedad divina, ¿cómo cambia esto tu sentido de seguridad y tu motivación para vivir una vida que glorifique a Jesús en cada acción?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco ante Ti con un corazón dispuesto a escuchar Tu voz. Te doy gracias por la preciosa promesa del Espíritu Santo, el Consolador que nos enviaste para no dejarnos huérfanos y para guiarnos a toda la verdad. Perdóname por las veces que he actuado por impulso, olvidando que mi vida ya no me pertenece, sino que fue comprada por un alto precio.

Señor Jesús, rindo mi voluntad ante Ti y decido esperar en Tu tiempo perfecto. No quiero dar un solo paso sin Tu presencia; por eso, te pido que me guies en Tu propósito. Espíritu Santo, lléname de Tu poder para ser un testigo fiel, no por mis fuerzas ni por mi elocuencia, sino por Tu obra transformadora en mí. Que Tu paz guarde mi corazón mientras aguardo con expectativa el cumplimiento de Tus promesas. Amén. 🙏🕊️

sábado, 24 de enero de 2026

El Renuevo de Esperanza: Dios es Nuestra Justicia 🌿✨

 


"Llegarán días —afirma el Señor—, en que cumpliré la promesa de bendición que hice al pueblo de Israel y a la tribu de Judá. En aquellos días, y en aquel tiempo, haré que brote de David un renuevo justo, y él practicará la justicia y el derecho en el país. En aquellos días Judá estará a salvo, y Jerusalén morará segura. Y será llamada así: ‘El Señor es nuestra justicia’". (Jeremías 33:14-16).

Este pasaje es una poderosa declaración de la fidelidad inquebrantable de Dios y Su compromiso con la redención de la humanidad. Para comprender su profundidad, considera estos puntos fundamentales:

  1. El Cumplimiento de la Promesa: Dios es un Dios de pactos cuyas palabras no fallan; Él mantiene Su veracidad a lo largo de la historia a pesar de las debilidades humanas. El "renuevo justo" que brota del linaje de David es Jesucristo, el Mesías prometido, quien cumple de forma suprema la bendición para todas las naciones.
  2. Un Intercambio de Justicia: La frase "El Señor es nuestra justicia" revela el corazón del Evangelio: nuestra justificación. Esto significa que, aunque todos nos hemos desviado y cometido injusticias, Dios emite un veredicto legal donde nos declara libres de culpa basándose en la justicia de Jesús y no en nuestros propios méritos. En la cruz, Dios trató a Jesús como el impío merecía para que nosotros pudiéramos ser tratados con todas las bendiciones que Jesús merece.
  3. Seguridad y Paz Real: El reino del Mesías trae una protección que permite al creyente morar seguro, no por falta de problemas externos, sino por la paz con Dios restaurada a través de Cristo. Esta seguridad es eterna y literal, dándonos la certeza de que Dios preservará a Su pueblo hasta el fin.

Aplicación

  1. Descansa en Su justicia imputada: Deja de intentar ganar el favor de Dios mediante tus propios esfuerzos o "buenas obras". Aplica este tema hoy aceptando por fe que Jesús ya pagó tu deuda y que Su perfección es ahora tu vestidura delante del Padre, lo que te permite vivir sin sentimientos de inferioridad o condena.
  2. Practica el derecho y la justicia hoy: Como el Mesías practica la justicia, Sus seguidores estamos llamados a imitar Su carácter en nuestras relaciones cotidianas. Busca hoy ser un reflejo de esa rectitud divina siendo honesto en tus tratos y mostrando compasión hacia los necesitados, uniendo así tu fe con tu comportamiento moral.

Reflexiona

  1. ¿Sigues intentando defenderte ante Dios basándote en lo "bueno" que eres, o te has humillado para recibir Su justicia como un regalo gratuito?.
  2. Al saber que Dios es fiel para cumplir Sus planes de bienestar a pesar del fracaso humano, ¿cómo cambia esto tu perspectiva sobre las crisis o "malas noticias" que enfrentas actualmente?

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, hoy me acerco ante Ti con un corazón agradecido al recordar que Tu fidelidad no depende de mi perfección, sino de Tu carácter inmutable. Te doy gracias por enviar a Jesús, el Renuevo Justo, para rescatarme de la esclavitud del pecado y restaurar mi comunión contigo.

Señor Jesús, te reconozco como mi única y perfecta justicia; gracias por cargar con mi culpa en la cruz para que yo pudiera recibir Tu paz. Espíritu Santo, ayúdame a caminar hoy con la seguridad de que estoy a salvo en Tus manos y enséñame a practicar la justicia y el derecho en cada decisión que tome. Que mi vida sea un testimonio vivo de que Tú eres mi refugio y mi esperanza eterna. Amén. 🙏🕊️