"El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!" (Lamentaciones 3:22-23).
Este pasaje es uno de los recordatorios más profundos sobre el carácter de Dios. En medio de cualquier circunstancia, estas palabras nos ofrecen tres verdades fundamentales para sostener nuestra fe:
- Un Amor Inagotable: La esencia misma de Dios es el amor; no es algo que Él simplemente hace, sino que es quien Él es. Su amor es incondicional y desinteresado, buscando siempre nuestro mayor bien. Al decir que "nunca se acaba", se nos asegura que este amor no tiene fluctuaciones ni final.
- Misericordias que nos Protegen: Por su misericordia, Dios elige librarnos de las consecuencias totales de nuestras decisiones equivocadas. El hecho de que no hayamos sido consumidos por nuestras faltas es una prueba directa de que Su compasión es activa y benevolente.
- Un Dios Estable y Confiable: La fidelidad de Dios significa que Él es inmutable; Su carácter, Su naturaleza y Sus promesas no cambian con el tiempo. Él es el mismo ayer, hoy y siempre, lo que lo convierte en un anclaje seguro en un mundo lleno de incertidumbre.
- El Regalo de un Nuevo Amanecer: Cada mañana representa una nueva oportunidad enviada por Dios para "ponernos en marcha" y edificar nuestra confianza en Él. Así como el sol brilla incluso detrás de las nubes, el amor de Dios ilumina nuestros caminos más oscuros, recordándonos que cada día trae consigo una provisión fresca de Su gracia.
Aplicación
- Entrega tu mañana como una ofrenda: Haz de la oración la "llave" que abre tu día. En lugar de comenzar con las preocupaciones del cuerpo o los afanes de la vida, dedica los primeros momentos a conversar con Dios, organizando tus pensamientos y peticiones ante Su altar antes de salir al mundo.
- Transfiere tu confianza de lo temporal a lo eterno: No bases tu seguridad en tu propia inteligencia o en circunstancias que cambian. Ante las malas noticias o las crisis, toma la decisión de fijar tu corazón en la bondad y soberanía de Dios, confiando en que Él no permitirá nada en tu vida que no pueda usar para tu bien eterno.
Reflexiona
- ¿Estás permitiendo que los problemas de ayer te impidan ver que el sol del amor de Dios sigue brillando hoy con la misma intensidad?.
- Al saber que la fidelidad de Dios es grande y Sus promesas son infalibles, ¿qué preocupación específica sobre el futuro necesitas entregarle hoy mismo para poder descansar en Su paz?.
La Oración De Hoy
Amado Padre Celestial, hoy me acerco ante Ti con gratitud, reconozco que Tu presencia me rodea y que nunca estoy solo. Te doy gracias porque, a pesar de mis debilidades y errores, Tu gran amor nunca se acaba y Tu misericordia me ha sostenido hasta este momento.
Señor Jesús, confieso que a veces me inquieto por los afanes de la vida, pero hoy decido depositar toda mi confianza en Tu fidelidad, que es más firme que las montañas. Espíritu Santo, despierta mi oído cada mañana para escuchar Tu voz y guíame a vivir en armonía con Tu voluntad perfecta. Gracias por renovar mis fuerzas y por la seguridad de que nada podrá separarme de Tu amor infinito. Amén. 🙏🕊️






