martes, 24 de enero de 2017

NO SERÁS AVERGONZADO



Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. Romanos 5:5 (RV1909).

Esa esperanza no acabará en desilusión. Pues tu sabes con cuánta ternura te ama Dios, porque  te ha dado el Espíritu Santo para llenar tu  corazón con su amor.


Y reyes serán tus ayos, y sus reinas tus amas de leche; el rostro inclinado á tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que me esperan. Isaías 49:23 (RV1909)

Si puedes confiar en Mi entonces Reyes y reinas te servirán   y atenderán a todas tus necesidades. Se inclinarán hasta el suelo ante ti e incluso  lamerán el polvo de tus pies. Entonces sabrás que yo soy el Señor.  Los que confían en mí nunca serán avergonzados.


Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Jeremías 17:7 (RV1909)

Eres BENDITO cuando confías en EL SEÑOR, eres BENDITO cuando pones en EL SEÑOR tu esperanza.



Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.  Confiad en Jehová perpetuamente: porque en el Señor Jehová está la fortaleza de los siglos.  Isaías 26:3,4 (RV1909)

EL SEÑOR te guardará en perfecta paz porque tu confías en EL. EL té guarda porque tu concentras tus pensamientos en EL. Confía  siempre en el Señor,     porque el SEÑOR DIOS es la Roca eterna.



Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza.
El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré.
salmos 62:5-6 (RV1909)

Solo en Dios puedes encontrar paz;  pues tu esperanza viene de él. Por eso somete a tu alma y dile “Alma mía, espera en silencio solamente en Dios” Sólo en Dios puedes descansar. Si en alguien debes tener esperanza, esa persona debe ser EL SEÑOR. De Dios dependen tu salvación  y tu  honor;  él es tu protección y tu refugio.


Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. 2 Tim 1:12 (RV1909)

Precisamente por eso  sufres todas esas cosas que te pasan. Pero no  te avergüences de ello, porque yo sé que tú has  puesto tu confianza en tu  SEÑOR; y estoy seguro de que ÉL tiene todo el poder para guardar hasta aquel día lo que te ha encomendado. Todo lo que tú le has confiado ÉL te lo guardará, no temas.



Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente á los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acogemos á trabarnos de la esperanza propuesta: La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo; Donde entró por nosotros como precursor Jesús, hecho Pontífice eternalmente según el orden de Melchîsedec. Hebreos  6:17-20 (RV1909)

Por eso Dios, queriendo demostrarte  claramente a ti que eres  heredero de la promesa que su propósito es inmutable, te la confirmó con un juramento. ÉL se comprometió mediante un juramento, para que  recibieras la promesa y pudieras  estar totalmente seguro de que  ÉL jamás cambiaría de parecer. 

Lo hizo así para que, mediante la promesa y el juramento, que son dos realidades inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengas un estímulo poderoso porque tu buscas un refugio, entonces debes aferrarte más a la esperanza que está delante de ti.

Estas dos cosas que no pueden cambiarse puedes recibir  firme consuelo y percibir  la protección de Dios y puedes andar  confiado en la esperanza que él te  ha dado.  

Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma, nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestras decisiones,  igual que el ancla mantiene firme al barco. Así que no dejes de tener esperanzas, porque mientras estés afirmado en la esperanza te mantendrás firme.

Tu esperanza no se quedó allí afuera, sino que penetro hasta lo más profundo del tabernáculo y llego por medio de Cristo a la presencia de Diosy está siendo expuesta constantemente a Dios por medio de nuestro sacerdote que es Cristo Jesús.

Porque prometiendo Dios á Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo,  Diciendo: De cierto te bendeciré bendiciendo, y multiplicando te multiplicaré.  Y así, esperando con largura de ánimo, alcanzó la promesa. Hebreos 6:13-15 (RV1909)

Dios te hizo una promesa, y como no hay nadie más grande que él por quién jurar, juró por sí mismo. Así que él se comprometió consigo mismo a cumplir esa promesa.  

"Verdaderamente te bendeciré bendiciendo, y multiplicando te multiplicaré ". Si esperas con paciencia que eso se cumpla entonces  recibirás lo prometido.
Persevera con ánimo, con paciencia y creyendo todo el tiempo, teniendo siempre esperanzas de esta manera, alcanzarás la Promesa.

lunes, 23 de enero de 2017

Liberalidad Cristiana




"Bienaventurado el que considera al pobre: ​​El Señor lo librará en tiempo de angustia".  
Salmo 41: 1

Pensar en los pobres y dejarlos en nuestros corazones es un deber del cristiano; Porque Jesús los puso con nosotros y cerca de nosotros cuando dijo: "El pobre siempre tienes contigo".

Muchos dan su dinero a los pobres a toda prisa, sin pensar; Y muchos más no dan nada en absoluto. Esta preciosa promesa pertenece a aquellos que "consideran" a los pobres, estudian su caso, elaboran planes para su beneficio y los llevan a cabo con consideración. Podemos hacer más por cuidado que por dinero en efectivo, y la mayoría con los dos juntos. Para aquellos que consideran a los pobres, el Señor promete Su propia consideración en los momentos de angustia. Él nos sacará de problemas si ayudamos a otros cuando están en problemas. Recibiremos una ayuda providencial muy singular si el Señor ve que tratamos de proveer a otros. Tendremos un tiempo de angustia, por generoso que sea; Pero si somos caritativos, podemos poner en una demanda para la liberación peculiar, y el Señor no negará su propia palabra y vínculo. Los  malditos pueden ayudarse a sí mismos, pero los creyentes considerados y generosos que el Señor ayudará. Como lo has hecho a otros, así hará el Señor a ti. Vacía tus bolsillos.

Haciendo algo grande para Dios



¡A la mayoría de nosotros nos gustaría hacer algo grande para Dios! Como Billy Graham, o Madre Teresa.

Erramos en nuestro pensamiento sin embargo, al igualar la "grandeza" con la grandeza o la notoriedad:


  • Predicar a 100.000 personas en un estadio, o
  • Ganar el Premio Nobel de la Paz


Tal vez es nuestra esperanza que al hacer una gran obra para Dios, podamos sofocar nuestro sentido de hueco espiritual interior. Que de alguna manera una gran obra para Dios podría ayudarnos a trascender la similitud mundana de nuestra existencia cotidiana. Este tipo de razonamiento es, en el mejor de los casos, defectuoso:
 La obra de Dios, nos recuerda Jesús, no tiene nada que ver con la grandeza o la notoriedad. Más bien,

 "La obra de Dios es que creáis en Aquel a quien Él envió". (Juan 6:29)

 EL GRAN TRABAJO DE DIOS ES CREER A DIOS: La fe sencilla que Dios da puede hacerte confiado ... cualesquiera que sean las circunstancias.

¿En un matrimonio duro? ¿Cómo es su fe que Dios le dará la gracia necesaria?

¿Exigido en una situación de negocio áspera? ¿Confías en Dios para que te de sabiduría?

¿Te has presionado y comprometes estándares éticos más altos para competir u obtener algún resultado? ¿Estás creyendo que Dios compensa la diferencia competitiva?

Es difícil para nosotros comprender el hecho de que Dios simplemente no está impresionado con la grandiosa actividad cristiana. Lo que le impresiona es la fe sin complicaciones, tranquila ... La fe que se levanta en medio de las circunstancias más difíciles de la vida. La fe que se evidencia por la paz sobre el pánico ... descansa sobre la inquietud.

¿Quieres hacer una gran obra para Dios? Entonces sólo crea. Confía en el. Descansa en Él.

 LA GRAN OBRA DE DIOS ES CREER A DIOS.

domingo, 15 de enero de 2017

Guarda silencio ante el Señor;
 espera con paciencia a que él te ayude. 
 
 No te irrites por el que triunfa
 en la vida,
 por el que hace planes malvados.
Deja el enojo, abandona el furor;
 no te enojes,
 porque eso empeora las cosas.
Pues los malvados serán arrojados
 del país,
 pero los que confían en el Señor
 tomarán posesión de él. 

Salmos 37:7-9




Nosotros confiamos en el Señor

Pero el Señor cuida siempre
 de quienes lo honran
 y confían en su amor,
para salvarlos de la muerte
 y darles vida en épocas de hambre.
Nosotros confiamos en el Señor;
 ¡él nos ayuda y nos protege!
Nuestro corazón se alegra
 en el Señor;
 confiamos plenamente
 en su santo nombre.
¡Que tu amor, Señor, nos acompañe,
 tal como esperamos de ti! 

(Salmos 33:18-22 DHH)


Con El Corazón

Den ánimo y valor a sus corazones
todos los que confían en el Señor.


(Salmos  31:24. DHH)

"¡Oh, Señor, espero que me salves!


¡Ten confianza en el Señor!
 ¡Ten valor, no te desanimes!
 ¡Sí, ten confianza en el Señor!

Salmos 27:14