viernes, 11 de septiembre de 2015

El Rey Gobierna Por Skype


 
Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito. Salmos 147:5
 

El rey Bansah de Hohoe es un peculiar monarca africano que utiliza el Skype para comunicarse con sus súbditos en Ghana desde Alemania.

Bansah, de 66 años, fue coronado en 1987, al morir el rey reinante, su abuelo. No obstante, ahora vive en Ludwigshafen, cerca de Frankfurt, con su esposa, y trabaja en una tienda de reparación de automóviles. Al mismo tiempo, encuentra tiempo para gobernar a los 200.000 ciudadanos de la zona de Hohoe, una localidad del sudeste de Ghana, a través de llamadas por Skype y por teléfono.

Bansah ha realizado campañas en nombre de su país y ha ayudado a garantizar la asistencia médica en la zona. También envía en ocasiones equipos para la depuración de agua a los miembros de la tribu.

El rey Bansah se ha convertido en una celebridad local y se le puede ver de forma regular en la televisión. Recientemente, aparecía en las noticias debido a un robo ocurrido en su casa. Aparentemente, el rey regresaba a casa cuando descubrió que los ladrones habían saqueado  llevándose, entre otras cosas, sus cuatro coronas de oro.

En la tierra hay diversidad de reyes, muchas naciones se enorgullecen de sus reyes, la Biblia señala que Jesucristo es Rey de Reyes y Señor de Señores.

Jesucristo está por sobre los reyes y señores de este mundo.  No obstante, pocas veces percibimos que en este glorioso título de Cristo hay un reconocimiento implícito de la existencia de reyes y señores en el mundo. Y no sólo un reconocimiento de su existencia, sino un reconocimiento implícito de su legitimidad. Es legítimo que existan reyes y señores en el mundo. Es decir, no es contrario a la ley de Dios que haya reyes y señores en el mundo.

lo contrario, su existencia obedece al orden creacional de Dios. En efecto, cuando el apóstol Pablo declara en Colosenses 1:16 que en Cristo «fueron creadas todas las cosas, las que existen en los cielos y las que existen en la tierra, visibles e invisibles», afirma que entre todas esas cosas creadas están los tronos (gr. thronos), los (gr. kuriotes), los principados (gr. arjé) y las potestades (gr. exousía).

También dice la Biblia que toda rodilla se doblará ante Él y toda lengua confesará que Jesucristo es el máximo Señor.  Aunque muchos no lo acepten, no quieran reconocerlo, ni crean en Él. Todos estarán delante de Su presencia con sus rodillas dobladas y declarándolo como Rey, lastima que para algunos será muy tarde, para otros será el tiempo preciso para estar delante del Rey a quien aman y sirven con todo su corazón.





jueves, 10 de septiembre de 2015

Me da miedo la altura


… No temas, yo te ayudo (Isaías 41:13).

Cuando dejé de viajar en familia con mis padres, raras veces iba a visitar a mis abuelos, los cuales vivían a cientos de kilómetros de casa. Así que, un día, decidí tomar un avión para ir a visitarlos durante un fin de semana largo. Mientras íbamos al aeropuerto para mi vuelo de regreso, mi abuela, que nunca había volado, empezó a transmitirme sus temores: «Ese avión en que viniste era tan pequeño… En realidad, no hay nada que te sostenga allí arriba, ¿no? A mí me daría muchísimo miedo subir a esa altura».

Cuando llegó el momento de subir al pequeño avión, yo tenía tanto miedo como la primera vez que volé. Es verdad, ¿qué es lo que, al fin y al cabo, sostiene este avión?

Los temores irracionales, e incluso los legítimos, no tienen que aterrorizarnos. David vivió como un fugitivo; perseguido por el rey Saúl, quien estaba celoso de su popularidad. Solamente encontró paz y consuelo en su relación con Dios, como escribió en el Salmo 34: «Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores» (v. 4).

Nuestro Padre celestial es perfectamente sabio y amoroso. Cuando el miedo comience a abrumarnos, debemos detenernos y recordar que Él es nuestro Dios y que siempre nos sostendrá.
 
Padre, a pesar de mis temores, sé que estás conmigo. ¡Que tu amor perfecto quite mis miedos y tranquilice mi corazón!
Cuando creemos que Dios es bueno, aprendemos a liberarnos de nuestros miedos.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Eres De Un Grato Olor

Porque para Dios somos grato olor de Cristo… (2 Corintios 2:15).

Cada vez que paso junto a un rosal o a un ramo de flores, no puedo resistir la tentación de acercar una flor a mi nariz para sentir el perfume. El aroma agradable me incentiva y despierta en mi interior sensaciones agradables.

Hace siglos, cuando el apóstol Pablo les escribió a los cristianos de Corinto, afirmó que, como pertenecemos a Cristo, Dios «por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento» (2 Corintios 2:14). El poder del Señor nos capacita para tener una vida victoriosa, al sustituir nuestro egoísmo por su amor y bondad, y proclamar la benignidad de su salvación. Cuando lo hacemos, somos indudablemente un aroma fragante para Dios.

Luego, Pablo pasa a una segunda imagen, en la cual describe a los creyentes como una «carta de Cristo» (3:3). Nuestra vida es una carta que no se ha escrito con tinta común, sino con el Espíritu de Dios. El Señor nos cambia al escribir su Palabra en nuestro corazón, para que otros lean.

Ambas ilustraciones nos incentivan a permitir que la belleza de Cristo se vea en nosotros, para que podamos guiar a las personas a Él. Jesucristo es quien, como escribió Pablo en Efesios 5:2, «nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante».
 
Señor, que tu esplendor perfume mi vida.
 
Nuestras acciones hablan más fuerte que nuestras palabras.

 

martes, 8 de septiembre de 2015

Déjate Guíar

...¿Qué órdenes trae mi Señor, para este siervo suyo?. Josué 5:14

Un oficial del ejército puede tener un plan general, pero, antes de cada batalla, debe recibir y dar instrucciones nuevas. Josué, un líder del pueblo de Dios, tuvo que aprender esta lección. Después de que los israelitas pasaron 40 años en el desierto, el Señor escogió a Josué para que los liderara en la entrada a la tierra que Él les había prometido.

La primera fortaleza que enfrentaron fue la ciudad de Jericó. Antes de la batalla, Josué vio al «Príncipe del ejército del Señor» (probablemente, el Señor mismo) de pie frente a él, con una espada en su mano. Josué cayó postrado y adoró. En otras palabras, reconoció la grandeza de Dios y su propia debilidad. Luego, preguntó: «¿Qué órdenes tiene mi Señor para este siervo suyo?» (Josué 5:14 RVC). La victoria que logró en Jericó se debió a haber seguido las instrucciones de Dios.

No obstante, en otra ocasión, Josué y su gente «no consultaron al Señor» (9:14). Como resultado, fueron engañados para que acordaran un tratado de paz con los gabaonitas, enemigos que moraban en la tierra de Canaán. Esto desagradó a Dios (vv. 3-26).

Nosotros también dependemos del Señor al enfrentar las luchas de la vida. Su anhelo es que nos acerquemos a Él con humildad. Así, mañana volverá a darnos la victoria.
 
¿En qué área necesitas la guía de Dios?



La victoria espiritual es de quienes se humillan y
buscan la voluntad de Dios.
 
 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Nuestra Parte en la oración

Romanos 8.26, 27
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

¿Le suena familiar lo siguiente? Decidido a pasar más tiempo en oración, viene a la hora señalada, cae de rodillas, abre su boca —y no tiene idea de lo que va a decir. Claro, usted dice unas pocas palabras sobre lo que necesita que el Señor haga por usted y su familia, pero siente que debe decir más que eso, ¿no es así?

 Sí, debe hacerlo. Aunque el Padre celestial se ocupa de las necesidades de los creyentes, Él nos dice que sigamos el ejemplo del Señor Jesús de “velar no sólo por [nuestros] propios intereses sino también por los intereses de los demás” (
Fil 2.4 NVI).

No obstante, la oración desinteresada no es algo natural en nosotros. Cometemos el error de ver a Dios como alguien que debe hacer lo que le pidamos, mientras que vivimos como mejor nos parezca. Él nos ha dado un Ayudador, el Espíritu Santo, quien intercede por nosotros cuando no sabemos “pedir como conviene” (Ro 8.26).

¿Cómo debemos cooperar con la intercesión del Espíritu? Primero, hay que reconocer la autoridad, santidad y  gloria de Dios. Luego, necesitamos someter nuestra vida a su dirección. Cuando lo hacemos, la voluntad y los deseos de Dios pasan a ser lo más importante para nosotros. Por último, debemos someter nuestro futuro a Él, confiando en que el Señor sacará mucho bien de todo lo negativo y lo positivo que venga a nuestra vida.

Al someternos al Espíritu Santo, descubriremos más paz y más gozo. También encontraremos las palabras para presentar nuestras peticiones inspiradas por su Espíritu. Pero, aun más importante, desarrollaremos un entendimiento más profundo de la grandeza de Dios.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Candados del Amor


Los «candados del amor» son un fenómeno creciente. Miles de personas enamoradas han colocado estos candados en puentes, puertas y cercas en todo el mundo. Las parejas graban sus nombres en ellos y los colocan en lugares públicos como un símbolo de su amor eterno. A algunas autoridades no les gusta debido al peligro que pueden generar si se colocan demasiados. Algunos piensan que son actos vandálicos, mientras que otros los consideran obras artísticas hermosas y cuadros del compromiso del amor.

Jesús nos mostró en un lugar público el verdadero «amor eterno». Lo exhibió en la cruz cuando entregó su vida para ofrecer el perdón de pecado. Además, sigue demostrándonos su amor cada día. La salvación no es solo una promesa de vida eterna con Dios, sino también una experiencia cotidiana de perdón, seguridad, provisión y gracia en nuestra relación con Él. El amor de Jesús hacia nosotros es el fundamento del desafío de Pablo a andar en amor para con los demás (Efesios 5:2).

El amor de nuestro Padre nos capacita para ser pacientes y amables. En su Hijo, nos ha dado el ejemplo supremo y el medio para amarnos unos a otros… para siempre.

¿Cómo demuestras tu amor a los demás?

¿Qué podrías hacer hoy para crecer en amor?

http://nuestropandiario.org/2015/09/candados-del-amor%e2%80%a9/

viernes, 4 de septiembre de 2015

Salvemos La Pierna


Un hombre estaba subiendo a un tren en Perth, Australia, cuando resbaló y la pierna le quedó atrapada en el espacio entre el vagón y la plataforma de la estación. Decenas de personas se acercaron rápidamente para ayudarlo. Con todas sus fuerzas, empujaron el vagón hacia el costado, ¡y el hombre fue liberado! En una entrevista, el vocero del servicio ferroviario declaró: «De algún modo, todos participaron. Fue el poder de la gente que salvó a alguien de un posible daño grave».

En Efesios 4, leemos que el poder de la gente es el plan de Dios para desarrollar su familia. Él ha dado a cada creyente un don especial de su gracia (v. 7) para un propósito específico: «todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor» (v. 16).

Cada persona tiene una tarea que realizar en la familia de Dios; no hay espectadores. Lloramos y reímos juntos; compartimos las cargas; oramos unos por otros y nos alentamos; nos desafiamos y nos ayudamos a alejarnos del pecado. Pidámosle a nuestro Padre celestial que nos muestre cuál es nuestra función en su familia.
 
¿Eres un espectador o un participante?
¿Qué dones tienes?
¿Cómo puede utilizarte Dios para ayudar a otros?