miércoles, 5 de julio de 2017

Debes Conocer y Creer En El Amor




Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él. 1 Juan 4:15

Conocer el amor de Dios es una de las cosas fundamentales para vivir en amor. Muchos no saben percibir el amor que Dios les ofrece, muchos viven en odio, rencor, peleas, discusiones, rechazos, amarguras, no conocen el amor de Dios, conocen al Dios bueno al Dios de milagros pero  no conocen el amor de Dios. 

La vida les ha jugado una mala pasada. Les ha herido y les ha dejado a un lado del camino. El corazón se ha vuelto duro, insensible, frio, calculador, conocen todo lo malo de la vida pero no conocen el amor de Dios.

Otra cosa que se debe hacer es creer en ese amor. El amor de Dios debe ser creído, no solamente conocido, muchos lo conocen, muchos lo han sentido, muchos lo han palpado en sus vidas. Pero no le han creído. Creer significa confiar, creer significa aceptar ese amor, muchos dicen conocer a Dios pero no conocen el amor de Dios. Tal vez muchos te han fallado, tal vez te han engañado, te han traicionado, tu padre te abandono, tus hijos no te quieren, tu esposo te dejo, pero no por eso debes desestimar el amor. El amor de Dios va más allá que el amor del hombre el amor de Dios no falla, es fiel, el amor de Dios es constante, el amor de Dios debe ser creído. Su amor estará todo el tiempo para ti.

Una cosa que debemos tener presente es que Dios es amor, no es que Dios tiene amor, no, Dios es amor, su esencia es amor. Sus pensamientos son amor, sus palabras son amor, sus acciones son amor, sus gestos son amor, sus planes son planes de amor, sus ojos son amor, su mirada es amor, su abrazo es amor, cada cosa que Dios ha hecho lo ha hecho por amor. Dios es amor puro.

Nosotros debemos tener presente que debemos vivir en amor. Hoy en día parece que todos viven fuera del amor. Con tanta maldad, tanta violencia, tanta injusticia, tanta inmoralidad, tanta desobediencia, tanto crimen cualquiera puede excusarse de no amar. Sin embargo amar no es una opción amar es la salida, es la salvación, es esencial para todo ser humano, amar nos hace vivir constantemente en el cielo, odiar, guardar rencor tener amargura nos hace vivir todo el tiempo en un infierno, nos atormenta, nos fatiga, nos quita el aliento de vivir, ya no queremos vivir más cuando odiamos, estamos decepcionados, cuando hemos sido heridos, entonces la vida nos parece que no vale la pena, nos parece que todo esfuerzo es inútil, nos parece que hemos fallado en el amor, en hacer algo digno, bello, bueno, hermoso, todo parece que no tiene sentido, si vivimos sin amor es la perdición, es el desorden, es la desesperanza, es condenarnos.

Vivir sin amor es vivir sin Dios, Dios es amor y el que vive en amor vive con Dios, y Dios vive dentro de él. Aquel que ama tiene una oportunidad, aquel que ama, puede buscar a Dios, puede oir a Dios, puede perdonar, puede estar alegre en medio de la aflicción y el dolor. Aquel que ama puede soportar el sufrimiento por los seres que ama, aquel que ama tiene esperanza ve la ilusión en los ojos de sus seres queridos y se dice así mismo vale la pena vivir con amor. Vale la pena vivir con Dios, vale la pena esforzarse, vale la pena luchar porque Dios está en su corazón.

martes, 4 de julio de 2017

Te Abrazo Porque te Amo




Jesús lo amaba y él estaba recostado al pecho del Señor.

Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús. Juan 13:23.

El Señor nos ama y nos da consuelo en cada momento que lo necesitemos.

Como el que recibe consuelo de la mamá, así yo los consolaré a ustedes. En Jerusalén serán consolados». (Isaías 66:13 PDT)


El cariño y amor de Jesús es para todos, niños y grandes.

Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían a los que los presentaban… Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. Marcos 10:1316.

Jesús siente compasión por las necesidades de la humanidad, él quiere ayudar a las personas que tienen necesidades.

Jesús llamó a sus seguidores y les dijo: -Siento compasión de esta multitud porque han estado tres días conmigo y no han comido nada. No quiero que se vayan a sus casas sin comer algo porque se pueden desmayar por el camino. (Mateo 15:32 PDT)

El Señor se compadece de nosotros porque nos comprende y entiende nuestra condición, cuando atravesamos por momentos difíciles, él está allí para apoyarnos y darnos su amor y consuelo.

Pues nuestro Sumo Sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros… (Hebreos 4:15 DHH)

En todas sus angustias El estuvo afligido, Y el ángel de Su presencia los salvó. En Su amor y en Su compasión los redimió, Los levantó y los sostuvo todos los días de antaño. (Isaías 63:9 NBLH)

Dios no nos abandonará en ningún momento.

No los dejaré huérfanos: vendré a ustedes. Juan 14:18 

Él no se ha olvidado de nosotros, aunque todos nos dejen y abandonen él nunca nos dejará
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! (Isa 49:15 BAD)

El Señor nos pastoreará y nos va a llevar a aguas que nos dan paz y vida y limpiará toda lagrima y quitará todo dolor.

Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos. Revelaciones 7:17.

lunes, 3 de julio de 2017

¿Eres Ganador o Perdedor?




Los hijos de Dios tienen parte de la herencia. Recibiremos las bendiciones que Dios tiene para su pueblo. Dios nos dará todo lo que le ha dado a Cristo. Reconocemos que también tenemos que sufrir con él para compartir su gloria.  Pero esos sufrimientos no son nada comparados con toda la gloria que vamos a recibir después.

Y puesto que somos sus hijos, también tendremos parte en la herencia que Dios nos ha prometido, la cual compartiremos con Cristo, puesto que sufrimos con él para estar también con él en su gloria. (Romanos 8:17 DHH)

Y si están unidos a Cristo, entonces son miembros de la gran familia de Abraham y tienen derecho a recibir las promesas que Dios le hizo. (Gal 3:29 BLS)

Como hemos sido bautizados en Cristo, de Cristo nos hemos revestido. Entonces como estamos  en Cristo, somos del linaje de Abraham y si somos de Cristo, entonces somos descendencia de Abraham, herederos según la promesa. (Gálatas 3:27-29 NBLH)

Miren lo grande que es el amor que el Padre nos ha mostrado, ¡hasta llega a hacer posible que seamos llamados hijos de Dios! Y eso es lo que de verdad somos. Por eso la gente del mundo no nos conoce, pues el mundo no conoce a Dios. (1Jn 3:1 PDT)

No somos esclavos ni de otra nacionalidad, sino que somos hijos de Dios.

 y por ser hijo, Dios te ha hecho su heredero.  (Gálatas  4:7 PDT)

Eso era lo que él tenía planeado y le dio gusto hacerlo. Antes de la creación del mundo, Dios decidió adoptarnos como hijos suyos a través de Jesucristo. Efesios 1:5 PDT.

Nosotros fuimos otorgados a Cristo Jesús antes de la fundación del mundo. Y Veremos la gloria del Señor.

Padre,  aquellos que me has dado,  quiero que donde yo estoy,  también ellos estén conmigo,  para que vean mi gloria que me has dado;  porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Juan 17:24 RV60.

Para ver esta gloria hay que comportarse como hijos de Dios. Si salimos victoriosos se nos dará poder sobre todas las naciones.

Sólo pórtense como lo han hecho, hasta que yo llegue. Al que salga victorioso y siga haciendo hasta el final lo que yo pido, le daré poder sobre todas las naciones. Revelaciones 2:25-26 PDT.

Para aquellos que venzan tendrán recompensas increíbles y maravillosas.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. Revelaciones 2:7

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda. Revelaciones 2:11

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. Revelaciones 2:17.

El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. Revelaciones 3:5 (RV1909)

Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo. Mateo 24:13 (RV1909)

¿Quién es el que le gana al mundo? 

El que cree que Jesús es el Hijo de Dios. (1 Juan 5:5 PDT)

Los hijos de Dios son vencedores, pueden triunfar sobre las circunstancias y problemas.
El amor del Padre sustenta a sus hijos y los cuida en toda dificultad nadie puede apartar a estos que son sus hijos.

¿Podrá algo separarnos del amor de Cristo? Ni las dificultades, ni los problemas, ni las persecuciones, ni el hambre, ni la desnudez, ni el peligro ni tampoco la muerte. Así dicen las Escrituras: "Por ti estamos siempre en peligro de muerte, nos tratan como si fuéramos ovejas que van al matadero". Más bien, en todo esto salimos más que victoriosos por medio de Dios quien nos amó. (Romanos 8:35-37 PDT)

¿Cómo saber quiénes son hijos de Dios?

Son hijos de Dios aquellos que creen en Jesucristo aman al Padre y aman a Jesucristo.
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo,  es nacido de Dios;  y todo aquel que ama al que engendró,  ama también al que ha sido engendrado por él. (1Jn 5:1 RV60)

Son hijos de Dios  aquellos que confiesan que Jesús es Hijo de Dios.

Cualquiera que confesare que Jesús es el Hijo de Dios, Dios está en él, y él en Dios. 1 Juan 4:15
En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios: 1 Juan 4:2 

Son hijos de Dios aquellos que guardan sus mandamientos

Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos. 1 Juan 2:3
Son hijos de Dios aquellos que obedecen las enseñanzas de Cristo.



Luego Jesús empezó a decirles a los judíos que habían creído en él: -Si ustedes siguen obedeciendo mi enseñanza, serán verdaderamente mis seguidores. Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (Juan 8:31-32 PDT)

Son hijos de Dios aquellos que andan en luz y aman a su hermano

El que dice que está en luz, y aborrece a su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.  1 John 2:9 (RV1909)

¿Quiénes no son hijos de Dios?

Aquellos que están un tiempo con los hijos verdaderos de Dios pero luego salen de entre ellos y apostatan de la fe.

Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado a ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros. 1 Juan 2:18-19

Lo que no son hijos de Dios no oye a los padres espirituales en la iglesia.

Nosotros somos de Dios: el que conoce a Dios, nos oye: el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. 1 Juan 4:6 

No son hijos de Dios aquellos que niegan que Jesús es el Cristo y niega que el Padre es Dios.
¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo. 1 John 2:22 

No son hijos de Dios aquellos que dicen que le han conocido pero no guardan los mandamientos de Dios.

El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él; 1 John 2:4 

Los que desprecian a Dios sus mandamientos y corrección.

Los que no quieren seguir a Cristo Jesús ni sus mandamientos esos son los perdedores.
Tú desprecias la inagotable bondad, tolerancia y paciencia de Dios, sin darte cuenta de que es precisamente su bondad la que te está llevando a convertirte a él. Pero tú, como eres terco y no has querido volverte a Dios, estás amontonando castigo sobre ti mismo para el día del castigo, cuando Dios se manifestará para dictar su justa sentencia y pagar a cada uno conforme a lo que haya hecho. Dará vida eterna a quienes, buscando gloria, honor e inmortalidad, perseveraron en hacer lo bueno; pero castigará con enojo a los rebeldes, es decir, a los que están en contra de la verdad y a favor de la maldad. Habrá sufrimiento y angustia para todos los que hacen lo malo, para los judíos en primer lugar, pero también para los que no lo son. En cambio, Dios dará gloria, honor y paz a todos los que hacen lo bueno, a los judíos en primer lugar, pero también a los que no lo son. (Romanos 2:4-10 DHH)

Quieres ser un ganador, entonces debes buscar a Cristo Jesús y aceptarle en tu vida como Señor verdadero. 

Quieres ser ganador confiesa a Jesucristo, obedece su palabra y amale con todo tu corazón.


sábado, 1 de julio de 2017

Imitando a Dios





SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados Efesios 5:1 

Si quieres una alguna nueva cualidad en tu vida, actúa como si ya la tuvieras. El apóstol Pablo nos insta a imitar a Dios, igual que un hijo imita a su padre, aun no sabiendo a ciencia cierta el origen y el destino de las acciones de su padre.

Muchos hijos imitan a sus padres en la tierra, sus padres tienen malos hábitos, malas costumbres cosas que no les ayudan, por consiguiente sus hijos también copian esos hábitos  y costumbres.
Algunos dicen que no debemos copiar, pero es inevitable para el ser humano copiar, hacemos la mayoría de las cosas por modelaje. Y reproducimos lo que hemos visto y oído.
En la vida cristiana es igual, modelamos a Cristo Jesús, las cosas celestiales y lo que nuestro Padre celestial es.

El comportamiento cambia el sentimiento, el sentimiento cambia el pensamiento. Muchos dicen lo haré cuando me sienta bien, sin embargo esa es la forma equivocada. Debemos actuar de acuerdo al modelo divino y cosas interesantes comienzan a suceder en la vida, los frutos de Dios comienzan a vislumbrarse en nosotros.

Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,  Gal 5:22.

Que cosas debemos modelar en Dios.

  •  El amor.
  • Bendecir. 
  • Hacer el bien.
  • Orar por los que nos tratan mal y hacen daño.
Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;  Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos. Matt 5:44-45
  • · Ser misericordiosos
Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. Luke 6:36
  • ·       La bondad
  • ·    La justicia
Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad;) Efesios 5:9.
Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;  El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, Tito 3:4-6.
  • Aborrecer el pecado, dador.
El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? Romanos 8:32.

El éxito o el fracaso depende más de la actitud que de la capacidad. Las  personas exitosas actúan como si hubieran conseguido algo o disfrutasen de algo. Entonces empieza a cambiar  actúa, mira, siente, como si fueses exitoso y verás resultados impresionantes.