¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! (Salmo 133:1).
La unidad entre los creyentes es descrita por el salmista como algo que no solo es moralmente correcto o "bueno", sino también profundamente "delicioso" o agradable. Esta armonía es una maravilla que Dios observa con Su aprobación y que nosotros debemos detenernos a admirar e imitar en nuestra vida diaria. David utiliza la comparación del aceite de la unción, que era sagrado y difundía un dulce perfume sobre el sumo sacerdote, para ilustrar cómo el amor fraternal bendice a todos los que están bajo su influencia. También se asemeja al rocío copioso del monte Hermón, el cual desciende para refrescar y traer vida y crecimiento espiritual a su paso.
Es vital entender que la verdadera unidad cristiana no significa una uniformidad forzada, sino estar unidos en Cristo con un mismo objetivo y espíritu. Donde reina este amor desinteresado y los hermanos habitan juntos en unidad, allí envía Jehová Su bendición y vida eterna. Por el contrario, los conflictos amargos y la arrogancia pueden entristecer al Espíritu Santo, ya que Él elige manifestarse donde permanece el amor fraternal. En última instancia, nuestra capacidad de amarnos los unos a los otros sin prejuicios sirve como la insignia que nos identifica como verdaderos discípulos ante el mundo.
Aplicación
- Cultiva la humildad genuina poniendo a los demás primero: Evita buscar el lugar más alto o el reconocimiento personal; en cambio, permite que otros se lleven el crédito por las cosas buenas, reconociendo que la humildad es la base que produce la verdadera armonía.
- Asume la responsabilidad de buscar la paz activamente: No esperes a que otros tomen la iniciativa; si sabes que existe un conflicto no resuelto o una ofensa, busca la reconciliación lo más pronto posible para que la comunión no se vea interrumpida.
Reflexiona
- ¿Soy una persona que contribuye a la edificación mutua en mi comunidad espiritual, o mis opiniones inflexibles están levantando barreras con mis hermanos?.
- ¿Refleja mi comportamiento hacia las personas que me rodean lo que realmente digo creer acerca del amor y la gracia de Dios?.
La Oración De Hoy
Padre Celestial, Te alabo porque me has hecho parte de Tu familia y me has unido a mis hermanos a través del sacrificio de Tu Hijo. Te pido que me ayudes a proteger celosamente la armonía en mi familia, velando para que ninguna ofensa interrumpa nuestra comunicación y afecto mutuo. Quita de mí toda arrogancia y prejuicio, y enséñame a ver a cada persona como alguien esencial y necesario para Tu propósito. Que mi vida sea una carta leída que refleje Tu gracia, y que Tu paz gobierne siempre mi corazón en cada una de mis relaciones. Amén.

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