lunes, 5 de enero de 2026

Elevando la Mirada: El Enfoque del Corazón Transformado 🏔️


"Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra." (Colosenses 3:2)

Este mandato del apóstol Pablo no es solo una sugerencia, sino una invitación a vivir desde nuestra nueva identidad en Cristo. Al decir que debemos "concentrar nuestra atención", se nos llama a un ejercicio deliberado de la voluntad para usar nuestra mente como un instrumento que enfoque la dirección de Dios para nuestras vidas.

Concentrar la atención en las "cosas de arriba" significa fijar nuestra mente en lo invisible y eterno, reconociendo que, al haber resucitado con Cristo, nuestra verdadera vida ahora está "escondida" con Él en Dios. Existe un contraste total entre la mentalidad de la carne, que se ocupa de los valores y prioridades materialistas de este mundo, y la mentalidad del Espíritu, que busca lo que agrada al Señor.

El mundo a menudo intenta forzarnos a tomar su forma, presionándonos para buscar metas que solo ofrecen satisfacción temporal. Sin embargo, la Biblia nos enseña que las decisiones que tomamos respecto a nuestro tiempo y afectos tienen efectos duraderos en la eternidad. Poner la mirada en lo celestial no significa ignorar nuestras responsabilidades aquí, sino ver cada situación de la vida diaria "bajo la luz de la eternidad", confiando en que el plan de Dios es siempre bueno, agradable y perfecto.

Aplicación

  1. Evalúa tus prioridades diarias: No le entregues a Dios solo las "sobras" de tu tiempo o energía. Haz el hábito de ofrecerle lo mejor de tus recursos, buscando Su aprobación antes que la de los demás. Antes de tomar una decisión importante, pregúntate si ese camino se alinea con el diseño que Dios tiene para ti o si solo buscas una satisfacción pasajera.
  2. Practica la renovación mental: Llena tu mente intencionalmente con la Palabra de Dios para desplazar los pensamientos de ansiedad o materialismo. Cuando enfrentes una dificultad, intenta ganar perspectiva preguntándote: "¿Qué importancia tendrá esto para mí dentro de un millón de años?".

Reflexiona

  1. Si fueras totalmente honesto/a contigo mismo/a, ¿en qué temas o metas se centra tu mente la mayor parte del día: en la guía del Espíritu o en las preocupaciones y riquezas de este mundo?.
  2. ¿Existe algún "tesoro terrenal" que esté generando ansiedad constante en tu vida, indicando que tu atención se ha desviado de la confianza en la provisión soberana de tu Padre celestial?.

La Oración De Hoy 

Amado Padre Celestial, reconozco con asombro reverente que Tú eres el soberano de todo el universo y, a la vez, cuidas de los detalles más pequeños de mi vida. Te pido perdón porque a menudo permito que mi mirada se distraiga con las cosas visibles y pasajeras, olvidando que mi verdadera vida está unida a Cristo.

Te ruego que, por el poder de Tu Espíritu Santo, renueves mi entendimiento. Ayúdame a no amoldarme a los valores de este siglo, sino a buscar primeramente Tu reino y Tu justicia. Que mi corazón encuentre su deleite solo en Ti, y que cada una de mis acciones hoy refleje que mi tesoro está en los cielos 💎. Capacítame para caminar en el Espíritu y vivir con una perspectiva eterna que traiga vida y paz a mi alma. En el nombre de Jesús, amén. 🙏🕊️

sábado, 3 de enero de 2026

El Tesoro de Su Presencia: Un Camino Abierto para Ti

 


"Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto." (Hebreos 9:3-4).

El tabernáculo fue diseñado por Dios como un medio de adoración que permitía a Su pueblo acercarse a Él, revelando Su gloria y enfatizando la necesidad de un mediador debido a Su pureza y santidad. Tras el segundo velo se encontraba el Lugar Santísimo, el santuario más íntimo donde Jehová moraba en una luz inefable.

Dentro de este lugar sagrado se custodiaba el Arca del Pacto, la cual contenía tres elementos que recordaban la fidelidad de Dios y Su estándar moral:

  1. El maná: Símbolo de la provisión diaria de Dios, quien sació el hambre de Su pueblo en el desierto con "pan del cielo".
  2. La vara de Aarón: Representaba el sacerdocio elegido y la autoridad divina.
  3. Las tablas del pacto: La ley moral basada en el carácter impecablemente santo de Dios.

Bajo el Antiguo Pacto, el acceso a este lugar estaba estrictamente prohibido para todos, excepto para el sumo sacerdote, quien entraba una sola vez al año provisto de sangre. Sin embargo, la buena noticia es que Jesucristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote, entró al santuario celestial con Su propia sangre, obteniendo redención eterna y rasgando el velo para siempre. Ahora, el camino hacia la presencia misma de Dios está abierto para todo aquel que confía en Él.


Aplicación

  1. Entra con confianza al santuario de Dios: Gracias a que Jesús eliminó la necesidad de mediadores humanos, no tienes por qué quedarte "afuera". Puedes acercarte a Dios en oración con plena libertad y seguridad, tal como un niño entra en la casa de su padre, sabiendo que eres aceptado por Su gracia y no por tus méritos.
  2. Busca tu alimento espiritual cada día: Así como el maná se recolectaba diariamente de acuerdo a la necesidad, tu "hombre interior" necesita alimentarse de la Palabra de Dios cada mañana. No te conformes con las bendiciones de ayer; permite que la Escritura sea el pan fresco que sostiene tu salud espiritual hoy.

Reflexiona

  1. Si el velo ha sido rasgado y tienes acceso directo a Dios, ¿qué te impide hoy acercarte a Él con transparencia total? ¿Estás intentando presentarte ante Dios basado en tus propios "méritos" o en la justicia perfecta de Cristo?.
  2. Los elementos del arca recordaban la provisión, la autoridad y la ley de Dios. ¿En cuál de estas áreas te cuesta más confiar en el Señor actualmente: en Su capacidad para proveer para tus necesidades, en Su autoridad para guiar tus planes o en Su sabiduría para definir lo que es correcto?.

La Oración De Hoy

Amado Padre Celestial, me acerco ante Ti con un asombro reverente, reconociendo que Tu santidad es majestuosa y pura. Te doy gracias porque, a través del sacrificio de Jesús, el velo ha sido quitado y ahora puedo entrar en Tu presencia con plena seguridad. Gracias por Tu provisión fiel, como el maná en el desierto, y por Tu Palabra que alumbra mi sendero. Te ruego que me ayudes a caminar en el Espíritu y a rendir cada área de mi vida a Tu Señorío, reconociendo que soy Tu propiedad y que solo en Ti mi alma encuentra descanso. Amén.

jueves, 1 de enero de 2026

Elevando la Mirada: El Enfoque del Corazón Transformado



Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (Colosenses 3:2)

Este mandato del apóstol Pablo no es solo una sugerencia, sino una invitación a vivir desde nuestra nueva identidad en Cristo. Al decir que debemos "concentrar nuestra atención", se nos llama a un ejercicio deliberado de la voluntad para usar nuestra mente como un instrumento que enfoque la dirección de Dios para nuestras vidas.

1. Lo Eterno frente a lo Pasajero: Poner la mirada en las "cosas de arriba" significa fijar nuestra atención en lo invisible y eterno, en lugar de lo visible que es pasajero. Mientras que las cosas de la tierra suelen centrarse en metas y bienes materiales que solo dan satisfacción temporal, las cosas de arriba tienen un valor eterno y nos ofrecen una plenitud que no depende de las circunstancias.

2. Una Nueva Mentalidad: Existe un contraste total entre la mentalidad de la carne y la mentalidad del Espíritu Santo. El mundo nos presiona para que adoptemos sus valores materialistas y prioridades egoístas. Sin embargo, como nuestra vida ahora está "escondida con Cristo en Dios", nuestra perspectiva debe transformarse para ver la vida como Dios la ve. Concentrarnos en lo celestial nos ayuda a dejar de lado la preocupación por lo terrenal, confiando en que nuestro Padre celestial conoce nuestras necesidades.

3. El Tesoro del Corazón: Jesús enseñó que donde está nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón. Al buscar primeramente el reino de Dios y Su justicia, nuestras prioridades se alinean y las "cosas de la tierra" ocupan su lugar secundario. No se trata de ignorar nuestras responsabilidades aquí, sino de no permitir que los afanes, las riquezas o los placeres de esta vida ahoguen nuestro crecimiento espiritual y nos vuelvan infructuosos.

Aplicación

  1. Haz un inventario de tus tesoros: Evalúa cómo estás invirtiendo tus tres recursos principales: tiempo, energía y posesiones. Aplicar este tema significa elegir activamente utilizar estos recursos para la obra de Dios y para bendecir a otros, en lugar de acumular únicamente para el beneficio personal, acumulando así tesoros en el cielo que tienen peso en la eternidad.
  2. Practica la meditación diaria en la Palabra: Para mantener el enfoque en "lo de arriba", es esencial obtener alimento para el "hombre interior" cada mañana a través de la Palabra. Dedica un tiempo de quietud para considerar, evaluar y reflexionar en las Escrituras, pidiéndole al Espíritu Santo que aclare tu visión espiritual y permita que Su verdad impacte tu corazón por encima de los ruidos del mundo.

Reflexiona

  1. Si fueras totalmente honesto contigo mismo, ¿en qué temas o preocupaciones se centra tu mente la mayor parte del día: en la guía del Espíritu o en los valores materiales de este mundo?.
  2. ¿Existe algún "tesoro terrenal" o meta personal que esté generando ansiedad o preocupación constante en tu vida, indicando que tu atención se ha desviado de la confianza en la provisión de Dios?.

La Oración De Hoy

Amado Padre Celestial, reconozco que a menudo mi mirada se distrae con las cosas visibles y pasajeras de este mundo, olvidando que mi verdadera vida está escondida con Cristo en Ti. Te pido que, a través de Tu Espíritu Santo, renueves mi entendimiento para que aprenda a ver mi día a día desde Tu perspectiva. Ayúdame a no conformarme a los valores de este siglo y a buscar con pasión Tu reino y Tu justicia. Que mi corazón encuentre su deleite y descanso solo en Ti, y que cada una de mis acciones hoy refleje que mi tesoro está en los cielos. En el nombre de Jesús, amén.

El Tapiz Divino: Todo Trabaja para Tu Bien



Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes Lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con Su propósito. (Romanos 8:28)

Este versículo es una de las promesas más reconfortantes de la Biblia, pero a menudo es malinterpretada. Para profundizar en su significado, debemos considerar tres puntos clave:

1. La Certeza de la Providencia Divina: Pablo comienza con un "sabemos", indicando que esta verdad no es una vaga esperanza, sino una certeza basada en el carácter de Dios. Dios es soberano y tiene control absoluto sobre todas las circunstancias, desde los destinos de las naciones hasta los detalles más pequeños de nuestra vida, como la caída de un pajarillo. Nada sucede por pura casualidad; Dios orquesta y dispone cada evento según Su plan sabio.

2. El Alcance de "Todas las Cosas": Dios utiliza "todas las cosas", lo cual incluye no solo las bendiciones obvias, sino también las aflicciones, el sufrimiento, las debilidades y las dificultades que nos parecen desagradables. Dios es como un experto que redirige incluso las malas intenciones de otros o los tiempos difíciles para que se conviertan en medios para lograr un buen fin. Ningún obstáculo es lo suficientemente grande como para frustrar Su voluntad.

3. La Definición Bíblica del "Bien": Es vital no identificar "lo bueno" únicamente con lo que nos resulta placentero o cómodo a corto plazo. Según el contexto de las Escrituras, el "bien" supremo es que seamos hechos conformes a la imagen de Su Hijo, Jesucristo. Dios usa las pruebas para eliminar nuestro egoísmo y transformar nuestro carácter, con el fin de que Su familia espiritual crezca y Su nombre sea glorificado.

Aplicación

  1. Coopera con el diseño de Dios en medio de las pruebas: Cuando enfrentes circunstancias desagradables, evita responder con quejas, enojo o amargura. En su lugar, elige rendir tu voluntad y buscar la dirección de Dios, reconociendo que Él está usando esa situación para transformarte en un instrumento más útil y honorable en Sus manos.
  2. Fija tu confianza en la soberanía y bondad de Dios: No permitas que el miedo a las "malas noticias" robe tu paz. Decide diariamente descansar en que Dios es bueno y está a cargo de todo lo que toca tu vida; Él no permitirá nada que no pueda usar para tu beneficio eterno y Su gloria.

Reflexiona

  1. A la luz de que el "bien" prometido es la semejanza a Cristo, ¿puedes identificar cómo Dios ha estado usando una dificultad actual en tu vida para producir en ti virtudes como la paciencia, la humildad o el amor desinteresado?
  2. ¿Existen áreas de tu vida (planes, relaciones o finanzas) donde todavía estás intentando mantener el control total, en lugar de confiar inteligentemente en que los pasos del hombre son dirigidos por el Señor?

La Oración De Hoy

Amado Padre Celestial, reconozco con asombro que Tú eres el Dios de la esperanza y que Tu soberanía no tiene límites. Gracias porque no soy un accidente del destino, sino que mi vida es un tapiz que Tú mismo estás tejiendo con propósito y amor. Confieso que a menudo me desanimo ante las aflicciones, pero hoy decido creer que Tú dispones todas las cosas para mi bien. Te ruego, por Tu misericordia, que me ayudes a rendir mi voluntad completamente ante Ti y que el Espíritu Santo me transforme cada día más a la imagen de Jesús. Que mi corazón permanezca firme y confiado, sabiendo que nada me podrá separar de Tu amor. Amén.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

El Juicio Ineludible y el Regalo Incomparable

 


Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. (Romanos 6:23)

Este versículo es la declaración más sucinta y poderosa de la condición humana y la solución divina. Establece un contraste absoluto entre la justicia de Dios al juzgar el pecado y Su gracia al ofrecer salvación.

1. La Paga Ineludible: Muerte.  La primera mitad del versículo, "la paga del pecado es muerte ", nos recuerda que la transgresión de la ley de Dios trae consigo serias consecuencias. El pecado es, esencialmente, cualquier falta de conformidad al carácter de Dios o fallar en alcanzar la norma que Él estableció. La muerte resultante no se limita al fin físico, sino que abarca la muerte espiritual (separación de Dios) y la muerte eterna (separación permanente de Dios).

La palabra "paga" (o salario) implica que la muerte es una compensación adecuada por el trabajo que hemos hecho en desobediencia. El apóstol Pablo, al cerrar esta sección de Romanos (1:18–3:20), aclara que todos han pecado, y por lo tanto, todos están bajo la condenación y destituidos de la gloria de Dios.

2. La Dádiva Perfecta: Vida Eterna (La Gracia de Dios) Frente a este juicio universal, aparece el milagro de la gracia. "La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor". Esta vida eterna es un regalo gratuito (dádiva); es inmerecida y no puede ganarse a través de buenas obras. Si la salvación se obtuviera por el trabajo que hacemos, Dios estaría en la posición de ser nuestro deudor, lo cual es imposible.

Esta dádiva se recibe únicamente a través de la fe en Cristo Jesús. La fe es una actitud de dependencia y confianza total en Jesús y Su obra. Es gracias al sacrificio vicario (sustitutivo) de Cristo en la cruz que la justicia de Dios fue plenamente satisfecha (propiciación). Por Su muerte, Dios pagó la deuda del pecado por completo (Él dijo en la cruz; "consumado es").

La vida eterna es la vida de Cristo mismo. Es una nueva relación íntima con Dios, una nueva creación, y una posesión presente que culmina en la gloria futura, donde el creyente es declarado justo, sin culpa ni condenación.

Aplicación

  1. Descansa en el Sacrificio Consumado: Dado que la justificación es un acto judicial totalmente terminado por Dios, deja de lado todo intento de "ganar" Su favor o de compensar tus pecados a través de tu esfuerzo. En su lugar, reconoce que has muerto al dominio del pecado a través de tu unión con Cristo y ríndete a Él cada día, ofreciendo tu cuerpo como un instrumento de justicia.
  2. Vive en el Espíritu para Producir Vida y Paz: El andar en la carne produce muerte y enemistad contra Dios, pero caminar conforme al Espíritu produce vida y paz 🕊️. Si el Espíritu de Dios mora en ti, tienes el poder de resurrección de Cristo para conquistar la vida de la carne. Por lo tanto, tu necesidad principal es tomar la decisión constante de caminar en el Espíritu para manifestar el fruto de Dios en tu vida.

Reflexiona

  1. Si el fruto de la carne es la muerte espiritual (ausencia de gozo, amor y paz), ¿qué síntomas crónicos (ansiedad, frustración, irritabilidad) en tu vida indican que estás operando actualmente fuera de la dependencia del Espíritu Santo?.
  2. La salvación es un regalo gratuito. ¿Te encuentras viviendo en la esclavitud del legalismo o del perfeccionismo, tratando de pagar por el regalo de la gracia que Cristo ya pagó por completo en la cruz ?.

La Oración De Hoy

Dios de Gracia  y Misericordia, confieso que sin Cristo, la paga de mi pecado era la muerte eterna . Gracias porque Tu amor infinito me dio la dádiva de la vida eterna. Me asombra que por Tu justicia, pudiste condenar mi pecado en Cristo, y por Tu amor, pudiste justificarme. Hoy me rindo a Tu Señorío absoluto, Abba, Padre, reconociendo que no puedo hacer nada sin Ti. Te pido que el poder de Tu Espíritu me guíe a vivir en novedad de vida, para que al caminar en el Espíritu. Tu amor y paz incomprensibles reinen en mi corazón ❤️. Amén.

martes, 23 de diciembre de 2025

El Amor Inimaginable de Dios: Vida Eterna por la Fe



Porque tanto amó Dios al mundo que dio a Su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Este versículo, a menudo considerado el corazón del evangelio, revela la asombrosa magnitud del amor de Dios y el camino que Él ha provisto para la salvación.

1. El Sacrificio Único Impulsado por el Amor: La declaración de que "Dios es amor" establece este atributo como la naturaleza básica y la esencia de Su ser. Su amor (ágape) es un afecto tierno y persistente, desinteresado y benevolente, que busca nuestro bienestar. La expresión suprema de este amor se manifestó en que Dios no escatimó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó. Este acto de amor se cumplió cuando Cristo murió por nosotros precisamente cuando aún éramos pecadores y Sus enemigos. La muerte de Jesús fue el sacrificio máximo y vicario (en nuestro lugar) que satisfizo todas las demandas de la justicia de Dios contra el pecador, proveyendo redención para el mundo.

2. La Promesa de Vida Eterna: El propósito detrás de este inmenso sacrificio fue que todo el que cree en Jesús no se pierda, sino que tenga vida eterna. La vida eterna no es un objeto, sino una relación íntima con Dios que es tanto una posesión presente como una realidad futura. Esta vida es Jesucristo mismo morando en el creyente por el Espíritu Santo. La pérdida que se evita es la muerte eterna, la separación permanente de Dios.

3. La Salvación por la Fe Sola: La salvación se ofrece a la humanidad a través de la fe en Cristo, siendo la fe la única condición. La fe es una actitud de receptividad, dependencia y confianza en Jesús y Su obra. Cuando un incrédulo cree, es inmediatamente justificado (declarado justo) por la gracia de Dios. Esta justificación es un regalo inmerecido; no se basa en nuestras obras, méritos o esfuerzos humanos, sino enteramente en la gracia de Dios y en la justicia de Cristo. La fe nos une con Cristo, permitiéndonos recibir todos Sus beneficios.

Aplicación

  1. Acepta la suficiencia del sacrificio de Cristo: Reconoce que la justificación es un acto judicial completamente terminado por Dios, no un proceso continuo que dependa de tus obras. Debes poner tu confianza total en la muerte y resurrección de Cristo para el perdón de todos tus pecados (pasados, presentes y futuros). Entender que la deuda ha sido pagada por completo te liberará de la culpa y del esfuerzo por ganarte el favor de Dios.

  2. Vive en el Espíritu como respuesta a Su Amor: Dado que has sido redimido/a y ahora eres hijo/a de Dios por gracia, tu respuesta debe ser vivir para Cristo y no para ti mismo. Permite que el Espíritu Santo, que vive en ti, produzca el amor, gozo y paz que son el fruto de la nueva vida. Este andar en el Espíritu es la forma en que el creyente cumple la justicia de la ley.

Reflexiona

  1. El amor de Dios se demostró al dar a Cristo cuando éramos Sus enemigos. ¿Hay alguien en tu vida a quien consideras tu "enemigo" o alguien que te ha ofendido gravemente, y a quien el Espíritu Santo te está llamando a extenderle gracia y amor a pesar de que no lo merecen?

  2. La vida eterna es conocer a Dios. ¿Estás buscando intencionalmente una relación íntima y profunda con Dios, más allá de solo acumular conocimiento acerca de Él, o te sientes "vacío" o insatisfecho al intentar vivir independientemente de Su guía?

La Oración De Hoy

Dios Omnisciente y Amado, me postro con asombro ante Tu carácter, pues Tú eres amor y Tu Hijo, Jesucristo, es la manifestación visible de ese amor. Gracias por no ser indiferente a mi pecado, sino por dar lo más precioso para que yo no me pierda, sino que tenga vida eterna. Confieso que a menudo dependo de mi propia fuerza y sabiduría en lugar de rendirme a Ti. Por favor, renueva mi mente para que entienda la profundidad de Tu justificación por la fea. Ayúdame a caminar continuamente en el Espíritu, rindiéndote mi cuerpo como un sacrificio vivo, para que Tu vida y Tu amor fluyan a través de mí y glorifiquen a Tu Hijo. Amén.

lunes, 22 de diciembre de 2025

El Deleite del Corazón: Alineando Nuestros Deseos

 


Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. (Salmo 37:4)

Este versículo es una promesa hermosa que establece una conexión innegable entre dónde ponemos nuestro afecto y lo que finalmente recibiremos en la vida. La primera parte nos llama a "deleite", que va más allá de un sentimiento superficial; implica una profunda alegría y satisfacción en la persona de Dios. Esta alegría, que es el privilegio del creyente, es un fruto del Espíritu Santo.

El profeta y salmista nos asegura que si nos deleitamos en el Señor, Él actuará. Pero, ¿cómo puede Dios conceder a Sus hijos todos los deseos de su corazón? La clave está en la relación que el deleite establece.

  1. La Transformación de los Deseos: Cuando ponemos nuestra atención, nuestra mente y nuestro corazón en el Dios vivo, nuestra perspectiva comienza a transformarse. El objetivo final de la vida cristiana es que seamos hechos conformes a la imagen de Su Hijo. El Señor, que es infinitamente sabio, sabe lo que es mejor para nuestro bienestar a largo plazo, incluso si temporalmente nos resulta incómodo o desagradable. Él busca cambiar nuestros deseos para que se alineen con Sus propósitos.
  2. El Fundamento de la Confianza: Nuestra adoración y deleite deben basarse en el conocimiento de que Dios es bueno, y de que es fiel y totalmente digno de confianza. El deleitarse en el Señor implica dejar de depender de nuestro propio entendimiento y, en cambio, confiar en Él de todo corazón. La persona diligente, que se enfoca en la piedad y se asemeja a Cristo, encuentra que sus deseos son plenamente satisfechos.

Al deleitarnos en Dios, Él nos moldea para que nuestros anhelos más profundos ya no sean egoístas o superficiales, sino que se conviertan en los mismos deseos que Él tiene para nosotros y para Su gloria.

Aplicación

  1. Rendición total de la voluntad: La primera receta para hallar y vivir la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta, para nuestra vida es una entrega total de nuestra voluntad. En lugar de buscar que Dios se acomode a nuestros planes, debemos rendirnos a Su control y pedirle permiso para hacer lo que deseamos, sabiendo que Él es el Dueño y siempre hará lo mejor.
  2. Busca la gloria eterna sobre la satisfacción temporal: Evalúa tus prioridades y toma la decisión consciente de acumular tesoros en el cielo, ya que donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Al enfocarte en vivir en el Espíritu y permitir que Él controle tu vida, se producirá fruto eterno y recompensable.

Reflexiona

  1. La disciplina, para el creyente, puede transformarse de una carga a un viaje lleno de alegría cuando se tiene una visión del potencial que Dios nos da. ¿Qué área de tu vida (oración, servicio o estudio) aún ves como una "carga" que te impide experimentar el deleite del Señor?
  2. Si la Escritura declara que la felicidad duradera es un resultado de vivir en armonía con Dios, ¿qué deseos egoístas estás luchando por dejar ir y someter a la autoridad de Cristo para poder confiar totalmente en Su plan para ti?

La Oración De Hoy

Amado Padre Celestial, te alabo porque Tú eres el Dios de la esperanza. Te doy gracias porque Tu bondad y gran amor perduran para siempre. Deseo de todo corazón deleitarme en Ti. Confieso que a menudo mis propios deseos y mi propio entendimiento se interponen, haciéndome dudar de Tu plan perfecto. Te ruego, por Tu misericordia, que renueves mi mente y transformes mis prioridades para que coincidan con la imagen de Tu Hijo. Ayúdame a rendir totalmente mi voluntad y a vivir cada día buscando Tu gloria y Tu aprobación, para que al final de mi vida, encuentre el gozo y la satisfacción que solo Tú puedes conceder. Amén.